miércoles, 4 de febrero de 2009

LOGROS Y DESAFIOS DE LOS INDÍGENAS EN LA TEMPRANA COLONIA:
LA REDUCCIÓN DE LOS LUCANA-ANDAMARCAS 1570-1587


DAVID QUICHUA
davidson-bohemia.blogspot.com
dadhy_20@hotmail.com


















INTRODUCCIÓN










En la historiografía colonial posterior a 1570, consideramos los tiempos de la suprema organización, donde los indígenas asumieron drásticas ordenanzas como la mita y el desarraigo a los tributarios de sus pueblos ancestrales bajo mediadas violentas en una eficiente labor ordenancista (VALCARCEL. 1951. LEVILLIER 1929) que condujo al dominio y control definitivo de las poblaciones vencidas. Mientras a los gobiernos post toledanos, precisamente al de Francisco García Hurtado de Mendoza (1589-1586) se conoce como el virrey que vino a consolidar definitivamente la estructura administrativa diseñada por Toledo. En general, su acción gubernativa se caracteriza por una encomiable probidad, que mereció el reconocimiento de las autoridades cortesanas (HAMP: 2005). Indudablemente las diferentes consideraciones constituyen certeras para este periodo. Propuesta que consideran un dominio absoluto de la administración colonial, muy exitoso en sus ordenanzas y ejecuciones, donde muestran a los vencidos sumisos, que simplemente asumen su condición de dominados, bajo una drástica administración colonial de este periodo. Pero no se consideran el accionar de los pueblos indígenas*, mas bien si hablamos de nuestra historia, es de víctimas o de vencidos, nada más.

En este trabajo voy a limitarme estudiar el accionar de la población indígena dentro de las drásticas transformaciones post toledanas, precisamente de la etnía Lucana-andamarcas de la cuenca de Qaracha, quienes al ser reducidos, en el gobierno de Toledo, poco tiempo después para 1587, consiguen retornar y habitar en sus antiguas tierras, fundándose el pueblo de Carapo. Mediante la capacidad de pedir, desafiar y negociar con la administración colonial. Considerando también que el gobierno del virrey Hurtado de Mendoza no fue el que consolidó definitivamente la administración diseñada por Toledo.

Al establecer a la etnía de los Lucana-andamarcas en la cuenca de Qaracha, intento determinarlo asociado a las otras etnías, para no aislarlo. Posteriormente puntualizo las ordenanzas toledanas, para luego centrarme en lo que pretendo hacer.

Considero que la población indígena, no sólo en victima o vencido, dentro de las transformaciones también posee capacidades que desafían o proponen mantener sus intereses, en el afán de su persistencia. No todo es como lo pensamos y decimos, también actúan y responden.

_______________

* Steve Ster desde la adaptación en resistencia logra desarrollar el accionar indígena dentro de las transformaciones, pero no puntualiza el accionar posterior a las reducciones.


LA CUENCA DE QARACHA

La cuenca Qaracha recorre de sur a norte, abarcando los actuales provincias de Huancasancos y Víctor Fajardo, que comprende desde las cuevas de Tucuco hasta la desembocadura del río pampas. De belleza que contiene la variedad y diversidad terrena, de ambientes distintos, entre valles, praderas, hondos huaycos, cerros poco elevados y las cumbres, que comprende entre la región quechua, la janca y la cordillera, adornado por un río de cauce tranquilo durante los meses secanos y transformador en los meses de diciembre a marzo. Bullicioso, de torrentes caprichosos y remansos extraños de aroma cálida de las retamas. Esta diversidad también contempla la diversidad humana, de color, amor y odio, entre sus formas de vida y sus costumbres. Durante al arribo de los invasores peninsulares, la cuenca de Qaracha estaba bajo el dominio de diferentes etnías, de grupos establecidos con territorios definidos y actividades económicas característicos de la zona de su dominio. La banda derecha del río Qaracha comprendía el dominio de la etnía Lucana-andamarcas que comprenden los actuales pueblos de Huamanquiquia, Carapo y Huambo (1), acompañado por el dominio de los wancas de Sacsamarca, Huancasancos, Lucanamarca y Sarhua (2), mientras los aimaras que vienen ser el pueblo de Taulli (3), se ubicaban como un enclave dentro de los wancas y lucanas-andamarcas, ubicado en la banda izquierda del río Qaracha (véase mapa 1).

La etnía de los Lucana-andamarcas, dominaban ambos lados del río Qaracha, destacándose por su buen clima, la fertilidad de sus suelos y el espacio abierto que se genera en este curso del río, por ello su actividad económica se basaba en la agricultura, donde «tiene de sembrar todas legumbres…tierras de sembrar maíz»(4) en la actual quebrada de Carapo, como también en los sitios de «Calla pampa, Hayabi pampa, Comuñabi, Añapaya, Huamanmarca, Yamcapata que están en la orilla del río grande (5) sumándose a esto el cultivo del papa en las tierras de Tiopampa y en las zonas altas juntamente con la oca, la mazhua y el olluco. Entre Carapo y Huamanquiquia sobresale los frutales entre los más característicos es la tuna, de múltiples variedades y de buena calidad. Del mismo modo los habitantes andamarcas de la estancia de Auquimarca eran «olleros desde su antigüedad» (6) como los de Atun Pallcca que eran alfareros destacados (7) A estas actividades complementaban con la ganadería alto andina, por ello esta parcialidad tenía los mayores dominios en las quebradas, como también en las partes altas integrando una actividad compleja, múltiple y variada.

_________________

(1) Archivo COFOPRI, Titulo de Sarhua. Fol.57.58. 69-80.1643. Títulos de la comunidad de Huancasancos. T. XIV. Fol.39.1608. Tirulos de Sacsamarca. Fol. 3-5. 1636. Títulos de Lucanamarca. Fol. 59.1671.
(2) Archivo COFOPRI, Tirulo de Carapo: conflicto de tierras entre comunidades. Fol.3-5. 1586. Títulos de Manchiri Fol.22. 1619. Títulos de repartimiento de tierras de los pueblos de Santiago de Lucanamarca, Carapo y Guambo. Fol. 12. 1551. Títulos de Taulli. Fol. 3. 1569.
(3) Archivo COFOPRI. Título de Manchiri. Fol. 23. 1619. Título de Taulli. Fol. 3. 1569.
(4) Archivo COFOPRI, Tirulo de Carapo: conflicto de tierras entre comunidades. Fol.3-5. 1586. Títulos de Manchiri. Fol.22. 1619.
(5) Archivo COFOPRI. Título de Carapo: Conflicto de tierras entre comunidades. 1586. Fol. 3.
(6) Archivo COFOPRI. Título de Carapo: Conflicto de tierras entre comunidades. 1586. Fol. 5.
(7) Archivo COFOPRI. Documentos históricos de Carapo. «Conflicto por tierras con la comunidad de Sacsamarca». 1590. Fol. 12-13.


Los wancas habitaron la zona alto andina de la cuenca donde sobresale sus actividades ganaderas, por sus extensas pampas, mojadales, tierras frígidas «donde estos pueblos tienen para su sustento y servicio carneros de tierras domésticas(llamas) guanacos y vicuñas y vizcachas»(8) y en la llanada de Pallalla, Sorapampa, Upa upa, Ayani, Palpa, Urcco cancha, Surihuaquiro conservaban la crianza de numerosas llamas y alpacas como en sancos donde había importantes centros donde estaban el ganado y los pastores del inca, que aún mantienen evidencias arqueológicas, donde existía un conjunto de canales, escombros de casas en el sitio de waranqa cancha, que era comunicado por un camino, vinculando a Huancavelica, Vilcashuamán y Cuzco. Por lo tanto esta etnía gozaba de cierto privilegio (González 1982). Por otro lado su actividad agrícola fue escasa, a pesar de desarrollarse en las inmediaciones de la cuenca de Qaracha, en estas partes el río presenta pocos espacios abiertos agrícolas, teniendo solamente «los granos y semillas de maíz, papas, ocas, ollucos, quinua, y esto en poca cantidad por ser tierra fría» (9)

Los aimaras se caracterizan por la actividad agrícola en la producción exclusivamente de papa, ulluco, mashua, oca, quinua y achita, productos de la zona, que destacan por la fertilidad de sus suelos únicamente para estos productos, y aún al limitar, con el recorrido del Qaracha no tienen dominio de amplias tierras maiceras, por lo que el río se hace más angosto, que fluye entre los grandes contrafuertes, aumentando sus corrientes. Poseen desde las riberas, hasta las punas frías, donde su actividad económica es complementado por la ganadería, donde los aimaras, compartían territorios con los wancas, en la llanada de Pallalla, Sorapampa, Upa upa, Ayani y Orcco cancha, tenían sus canchas de llama, como muestran las evidencias de la geografía, que esta zonas son planicies extensas, con abundante agua y lagunas que permiten el buen desarrollo de este tipo de actividades económicas (10).

A partir de la observación etnográfica se considera la intensa interrelación económica que se mantuvo entre las etnías de la cuenca de Qaracha. Se ha considerado que los Lucana-andamarcas, ampliaron sus dominios en el campo de la agricultura, con el cultivo de productos de los valles interandinos (maíz). Mientras los wancas por su ubicación geográfica ha mantenido el desarrollo ganadero (llama), sumándose como las actividades alfareros y textileros. Los



_________________

(8) CARVAJAL DE, Pedro:» Descripción fecha de la provincia de Vilcashuamán. Relación del curato de Zanco y Sacsamarca: en. Relación del curato de Zanco y Sacsamarca: en Relaciones Geográfica de Indias.152-153. 1586.
Relaciones Geográfica de Indias.152-153. 1586.
(9) Relación del curato de Zanco y Sacsamarca: en Relaciones Geográfica de Indias.152-153. 1586.
(10) QUICHUA CHAICO, David. «Las etnías en la cuenca de Qaracha (1560-1587)». Pp. 318- 325. En XIII simposio internacional de estudiantes de historia. Arequipa. 2008.





aimaraes dedicaban se a la agricultura y ganadería alto andina (llama y papa simultáneamente), de esta manera permitía el intercambio de los diferentes productos, como actualmente se sigue manejando, donde los sanquinos, Sacsamarquinos y lucanamarquinos frecuentan llegar a la comunidad de Carapo, llevando lana de llama y oveja, queso y carne para intercambiar con los maíces, nísperos, duraznos y manzanas, también los carapinos llevan estos productos, a sancos y a la comunidad de Taulli, para obtener lana, papa, mashua, olluco y oca. A fines del mes de febrero e inicios de marzo en tiempo de la tuna, los pallqinos llegan a Carapo y Manchiri con una gran cantidad de caballos, mulas y asnos cargando ollas, platos, tostadores de barro y lanas los cuales intercambian con las tunas y duraznos que abundan en estas zonas bajas, en este mismo sentido se observa también la llegada de los carampinos, huallinos, comuneros de la provincia actual de Víctor Fajardo que traen maíces, cebada en una cantidad abundante para canjear, con la carne que abundan en Sancos, Sacsamarca y Lucanamarca. Para explicar un acceso mas distante se observa que los lucanamarquinos, manchirinos y Tiopampinos en los meses de marzo viajan a la costa iqueña para participar en la paña de algodón y retornan una vez terminado esta actividad, es muy probable que se viene manejando desde tiempos prehispánicos, como consideran los algunos estudios de la relación entre la costa y la sierra sureña de Ayacucho (Lumbreras 1977. Isbell 973. Torero 1974. Rostworowski 1977. González Carré 1976. Citados en Earls e Silverblatt 1978. pp. 58-59). Entonces a pesar de las diferencias y rivalidades entre las etnías, la interrelación e interdependencia económica mantuvo en permanente acercamiento entre las etnías quienes además lograron acceso a la costa, que cada vez más complementaban sus productos y diversificaban sus economías. En estas circunstancias en el transcurrir de la invasión española la cuenca de Qaracha, diversa y múltiple pasa integrarse dentro de las disposiciones coloniales.

DISPOSICIONES TOLEDANAS

A partir de 1570 el virrey Francisco Toledo (1569-1580) decidió efectuar una visita general del Perú entre 1570 y 1575 con el propósitos de saber «si el rey disponía la continuación del sistema de repartimientos tal como hasta entonces; si éstos eran concedidos por dos o tres vidas, o tal vez en forma permanente; quería también que se le asegurara la doctrinación correcta de los indios en la fe católica; igualmente se le informara de cuánto pagaban en tributos» (11). De esta manera inmediatamente después de su llegada comenzó ejecutar dichas disposiciones, para ello se juntaron y ofrecieron las personas (visitadores) más calificadas, donde para la provincia de Huamanga «fue designado Rodrigo Cantos de Andrade, Jerónimo de Silva y su ayudante, el visitador eclesiástico licenciado Merlo. Silva probablemente estaba viejo o enfermo, pues la instrucción estipuló, que en caso de su muerte, su puesto debía pasar a Juan Palomares y Pedro Mercado Peñaloza» (12). A quienes se

_________________

(11) COOK, N. David. «Tasa de la visita general de Francisco de Toledo». UNMSM. Lima. 1975. P. IX.
(12) Ibid: XI.



le encargó «para que visitéis personalmente los indios que están en la susodicha (provincia) y sus pueblos, contándolos y sabiendo las edades que han, y sus tratos y granjerías y posibilidades que tienen, y los tributos que daban en tiempo del Inga y lo que dan ahora, y lo que sería bien que den adelante. Otro sí, vos mando que procedáis contra los encomenderos, caciques y principales y otras personas que hubieron hecho malos tratamientos y otros agravios en cualquier manera, procediendo contra ellos y así mismo proveeréis y daréis orden como los dichos indios se reduzcan a pueblos para que mejor sean doctrinados y mantenidos en justicia y tengan sus repúblicas fundadas y se gobiernen entre sí, dándoles ordenanzas y manera de vivir; guardando cerce de todo lo susodicho» (13).

Precisamente con estas disposiciones, el virrey Toledo priorizó las reducciones de las etnías de la cuenca de Qaracha, que para aquel entonces las etnias continuaban dominando sus tierras, viviendo en los estilos prehispánicos.


LA REDUCCION DE LOS LUCANA-ANDAMARCAS

Los indígenas Lucanas-Andamarcas para 1570, continuaban poblando en las partes altas, a la cumbre de los cerros, en Kano, Willkarama, Aukimarca, Qulqi Takana, poblados indígenas donde sus ciudadelas estaban casi siempre fortificadas y construidas en las partes altas, en las cumbres de los cerros, con casas de forma circular, construidas a base de piedras irregulares poligonales labradas por las caras exteriores, la argamasa que le unía era de arcilla, cal y arena molida, mientras la parte interna de las casas estaban sin pulimentar, con muros de doble pared, puerta en su mayoría trapezoidal y un dintel con bloque rectangular. Las casas cilíndricas estaban aisladas una de otras, en la parte superior de las paredes establecieron una o dos ventanas para la aireación y la observación, por lo común eran de un solo piso y sola habitación con techos de ichu y maderas de la zona, con un diámetro de 2m a 2.50m poco angosto para una familia extensa, por ello se sostiene que los Lucanas-Andamarcas construyeron sus casas solamente refugios para la noche e inviernos frígidos, mientras la mayor parte de sus vidas pasaban en los campos agrícolas y ganaderos. Se observan pasadizos, pero tenían un lugar céntrico a lo que podemos llamarlo plaza para sus fiestas o reuniones, se pueden considerar que las construcciones cilíndricas hayan servido para los entierros como también sus construcciones en las partes altas se emplearon para la conservación de sus granos y tubérculos.

Esta situación de la etnía Lucana-andamarcas conllevó a las reducciones «así para su conversión y doctrina para su quietud y sustento,...a una quebrada honda y de pocas tierras del pueblo de Guamanquiquia por ser una parcialidad todos» (14). Donde los habitantes de Kano, Willkarama y Qulqi takana, fueron establecidos muy distante de sus tierras, en el cumplimiento de las reales

__________________

(13) Ibid: XI.
(14) Archivo COFOPRI. Título de Carapo: Conflicto de tierras entre comunidades. 1587. Fol. 2.

ordenanzas, que se ejecutaron para puntualizar la evangelización de los indígenas quienes aún continuaban desarrollando sus actividades religiosas en sus antiguas huacas, como aquello que encontró Cantos de Andrade en su visita y dice: «porque en los pueblos viejos y antiguos hay todavía rostro de ellos» entonces era necesario las reducciones para la adoctrinación, como también para el buen cobro de tributo y las manos de obra, de los indígenas que se requerían para los trabajos forzados en las minas.

Concentrado la etnía de los Lucana-andamarcas en la reducción de Huamanquiquia, empezaron convivir a lado de otros grupos con quienes iniciaban emprender una vida al modo y ordenanza española, bajo el cuidado y obligación de los doctrineros españoles. Donde para desarrollar sus actividades agrícolas, continuaban volviendo a sus tierras bajas de Kano y Willkarama, haciendo «trabajos distantes,...cinco leguas por punas» (15), que vienen ser tierras fértiles, para la producción de diferentes productos; maíz, papa, calabaza, qawinca, quinua, achita, entre los productos nativos, como también de los recursos que los españoles introdujeron: arbeja, trigo, cebada. Como también las frutas, destacando las abundantes tunas, en toda la parte baja del pequeño valle, inmediata al recorrido del río Qellomayo y Qaracha.

Posiblemente Los Lucana-andamarcas de Kano, Willkarama estaban viviendo, durante todo el gobierno del virrey Francisco de Toledo, hasta 1586, en la reducción de Huamanquiquia, asumiendo todas las responsabilidades establecidas con la administración colonial, y las dificultades que mantenían viviendo muy distante a sus abundantes tierras en el hondo valle de Qaracha. Pero a partir de 1586, Los Lucana-andamarcas empiezan dar a conocer sus incomodidades al encontrarse reducidos en Huamanquiquia, pretendiendo establecerse en sus antiguas tierras, como muestran las documentaciones para la época.

QUEJAS INDÍGENAS

Dentro de las transformaciones políticas, administrativas y sociales con las reducciones durante el gobierno del virrey Toledo, los indígenas lucana-andamarcas se mantenieron poblando en Huamanquiquia, pero a partir de 1586, los indígenas Lucanas-Andamarcas, de Kano y Wiilkarama empiezan dar a conocer a la administración colonial, sus inconvenientes que conllevaban con esta reducción, principalmente en sus quejas consideran que las tierras eran escasas y ellos continuaban usufructuando sus antiguas tierras, en los valles hondos de Qillumayo y Qaracha, muy distantes a Guamanquiquia, que hacían todos los esfuerzos por recorrer caminos largos, para de esa manera producir y pagar los tributos establecidos. «por que adonde a habían reducidos era una quebrada honda y de pocas tierras que no había suficiente para todo, y que pasaban dichos indios notables incomodidades y trabajos distantes,...cinco leguas por punas y despoblados a las sementeras que padecían grandes miserias» (16). Donde la reducción de Huamanquiquia al concentrar una

_______________
(15) Ibid: 2.
(16) Archivo COFOPRI. Título de Carapo: Conflicto de tierras entre comunidades. 1587. Fol. 3.

mayor población, brindaba escasas posibilidades para la buena convivencia de los reducidos. Más que esto es muy novedoso, encontrar una reducción que después de aproximadamente 15 años de convivencia y estabilidad, los indígenas se presenten y pidan volver a sus antiguas tierras, enfrentando a las supuestas rígidas leyes coloniales, además durante el periodo de la reducción de Toledo se habían mantenido en Guamanquiquia, a lado posiblemente de otras etnías, compartiendo sus modos de vida, costumbres y los diferentes enfrentamientos, pero sin haber perdido la identidad que los unía apegados a sus antiguas tierras, manteniendo el vínculo que los une y después de la finalización del rígido gobierno de Toledo, considerando escasez de tierras y sus largos recorridos al valle hondo de Qaracha y Qellomayo aprovechan encontrar algunas salidas que les permita reubicarse en sus dominios antiguos, desafiando a la administración colonial, las disposiciones establecidas e intentando lograr sus intereses que ellos consideraban convenientes, anhelando el control y poblar sus tierras.

Considero que hay una capacidad indígena, en presentar o poner evidente sus inconvenientes a las autoridades españolas, y otra que pretende solucionar volviendo a sus tierras, más que nada aprovechan las debilidades de las reducciones, sus sacrificios, sus inconvenientes, para hallar, lo más conveniente que ellos mantienen vigente, indudablemente los indígenas andamarcas no solo se mantiene en la concepción de dominado, también intentan desafiar desde su condición vencido, buscando alternativas para su desarrollo fructífero en adelante.

PEDIDOS Y NEGOCIACIONES INDÍGENAS

A pesar que se considera la consolidación definitiva de la estructura administrativa diseñada por Toledo, durante el gobierno de los virreyes Fernando de Torres y García Hurtado de Mendoza, Los reducidos Lucanas-Andamarcas en Guamanquiquia, al dar a conocer sus inconvenientes y dificultades que enfrentaban al hallarse reducidos en Huamanquiquia, en la visita del corregidor Cantos de Andrade «pidió y suplicó fuese servido por su alteza, sea férvido de dar licencia, mandar que los indios se pasasen, suban y repueblan el dicho asiento de Carapo (Qarapaq) (17), que eran las zonas bajas de Kano y Willkarama donde querían poblar, pero cuando piden subir o repoblar sus antiguas tierras, no se refieren a las ciudadelas que estaban en la cumbre de Kano y wiilkarama, más bien establecerse en la banda derecha del río Qellomayu, que posiblemente denominaban Qarapaq pampa, que eran tierras fértiles que venían usufructuando desde los tiempos prehispánicos y en la temprana colonia, cuando estaban reducidos en el pueblo de Huamanquiquia.



___________________

(17) Ibid: 3.




En sus pedidos para ser considerados en retornar habitar en sus tierras que venían usufructuando, eran más que un simple pedido, el desafío mayor de los Lucana-andamarcas que tenían que asumir sobreponiéndose a todas las dificultades que la administración española consideraban, que volver consistía, establecer nuevas autoridades que se hagan cargo del control de este pueblo, priorizando la evangelización, el control de la mano de obra y la aplicación de una forma de vida de estilo más occidental, que para los españoles eran sus mayores necesidades que priorizarlo.

Los Lucana-andamarcas, al pretender volver no solamente hacen su pedido, además adicionalmente tienen una capacidad de negociación, donde ellos al ser reubicados, continuarían en el cumplimiento de las ordenanzas, es asi que ellos pretenden volver, como consideran «...ofreciéndonos al trabajo» (18). que su reacomodo, no significaba dejar de ser un pueblo alejado del control español, mas bien continuarían dentro de buena evangelización, adoctrinamiento y el cumplimiento detallado de sus obligaciones en participar en las mitas mineras, obrajeros y la entrega de los tributos. En este sentido buscan una colaboración mutua entre españoles e indígenas, este último al pretender sus reacomodo se ofrecen cumplir con sus obligaciones y los españoles tenían que brindar facilidades, o un acceso que les permita a los indígenas su retorno.

Los pedidos indígenas y negociaciones, es asumido por Cristóbal Yanqui Astucuri cacique principal y gobernador de la etnía Lucana-andamarcas reducidos en Huamanquiquia (19), quien en sus condiciones de intermediario priorizó atender los pedidos de sus antiguos habitantes de Kano y Willkarama, presentando en la administración colonial para ser considerados en su reacomodo. Como conocedor directo de las dificultades que enfrentaban sus indígenas y de las tierras fértiles que vivían controlando desde tiempos prehispánicos.

CONSTATACIONES DEL VISITADOR CANTOS DE ANDRADE Y DECISIONES ADMINISTRATIVAS

En su visita Cantos de Andrade, se constata «de las pocas tierras que no había suficiente para todos,...de las notables incomodidades,...miserias y trabajos distantes» (20) que los Lucana-andamarcas de Kano y Willkarama sobrellevaban en la reducción de Huamanquiquia. Y al ser pedido de estos habitantes su reacomodados en sus antiguas tierras fue necesario para el visitador llegar a esas antiguas tierras que los indígenas pretendían volver. Una vez recorrido y constatado de las fértiles tierras de Qarapaq y de las incomodidades que llevaban en Huamanquiquia Cantos de Andrade reporta a


__________________

(18) Ibid: 3.
(19) Archivo COFOPRI. Título de repartimiento de las comunidades de Santiago de Huamanquiquia, Carapo y Huambo. 1587. Fol. 15.
(20) Ibid: 3-4.


la administración colonial, que «...en la visita que yo hice de los indios Lucanas, Andamarcas en el Pueblo de Guamanquiquia por que entonces para los indios que allí vivian pareció tener comodidad en el dicho valle cinco leguas de muy buen asiento, tierras de sembrar todas legumbres, pastos para sus ganados» (21), que precisamente eran las tierras de Qarapaq pampa con todas las comodidades a cinco leguas de Huamanquiquia, abundante en recursos y muy aptos para la fundación de un nuevo pueblo de estilo español.

Frente al pedido de los indígenas, su curaca, la constatación e informe del visitador Cantos de Andrade, la administración colonial deciden aceptar el pedido de los Lucana-andamarcas de Kano y Willkarama, como muestra de decisión colonial: «Atento a lo cual ya que conviene por los dichos indios se muden al dicho asiento de Carapo acordé de dar y di la presente, por la cual mando que luego que con ella seáis requeridos del dicho pueblo de Guamanquiquia a los dichos indios e indios de todas edades y estados que de presente están en él, lo paséis y pobléis nuevamente en el dicho sitio de Carapo con los dichos indios olleros de Auquimarca que están en esta parte juntos y con eso no desamparan sus tierras y tendrán a mano los necesarios para su oficio conforme al otro parecer del dicho Rodrigo Cantos de Andrade» (22). En esta decisión de la reubicación, aparecen los auquimarcas, que Cantos De Andrade en su visita a la zona de Qarapaq pampa los halló habitando en la banda izquierda del río Qaracha, quienes continuaban también dominando el valle de Qarapaq pampa, pero no siendo afectados en la reducción que implantó el virrey Francisco de Toledo, que continuaban viviendo como en los tiempos prehispánicos en un peñol a lo que hoy de denomina Pucara (23), sin asumir las disposiciones coloniales, como intentando burlar a las supuestas normas rígidas que estableció Toledo. Además revisando documentaciones de la época se llegó determinar que los auquimarcas eran también parte de la etnía Lucana-andamarcas de Kano y Willkarama, precisamente por ello después de la reducción de estos últimos a Huamanquiquia continuaban usufructuando las tierras de las zonas bajas.

EL LOGRO DE LOS INDÍGENAS LUCANA-ANDAMARCAS

Una vez decidida la reubicación, el mismo Cantos de Andrade ejecutó los trazos de una nueva población «en forma de pueblo de españoles, con su iglesia, plaza, casas de cabildo y de sacerdote; cárcel, hospital, y todo lo demás necesario dando y preparando a cada indio tributario, viejos, viudas y huérfanos sitios y solar donde hagan y tengan sus casas de habitación y estén todos juntos congregados, y sean doctrinados las cosas de nuestra santa fé católica y se les administren los santos sacramentos por su cura haciendo

________________

(21) Ibid: 3.
(22) Ibid: 4
(23) Véase. HUAMANÍ ORÉ, Félix. «Carapo: De la parcialidad de los andamarcas a una comunidad rural de Víctor Fajardo». UNSCH. Tesis. Quien describe: «Nosotros hemos tenido la ocasión de llegar al mencionado pucara. El complejo es excepcionalmente grandioso. Subiendo del pueblo de Portacruz se llega exactamente al lugar; las plataformas parecen ser como dos cilindros de roca enorme, ubicados en la cumbre de una colina. De la base o la plataforma habrá más de 100m de altura, con un diámetro de 200m. El que mira hacia el pueblo de carapo, es casi un cilindro perfecto a este se penetra mas que por dos puertas subterráneas talladas en roca. En la cumbre se hallan dos pozos de agua de forma rectangular tallados en la misma roca, de donde sale una cañería subterránea hacia la base de la plataforma. En ella podía vivir todo un pueblo, almacenando suficientes víveres». P. 31-32. También considera que a la reubicación en el sitio de Carapo, los auquimarcas recientemente fueron reducidos.


cerca de la reducción y población la que comienza al servicio de Dios nuestro señor y de su majestad y buena conservación de los naturales y no le dejéis de lo asi cumplir por alguna manera, so pena de quinientos pesos de oro para la cámara de su majestad fecha en los reyes a primero días del mes de junio de 1587 años» (24). Poblado donde también fueron reducidos los habitantes de Auquimarca.

Indudablemente a pesar de la rigidez de la administración colonial que muchos intelectuales consideran hubo pueblos indígenas, como los auquimarcas que no fueron reducidos, además los indígenas cristalizan sus pedidos legalmente en la administración colonial y vuelven establecerse en sus antiguas tierras, manteniendo una identidad que los une a pesar de ciertas transformaciones que asumieron. Cumpliendo algunas ordenanzas, como también aprendiendo y empleando para sus intereses que ellos ven convenientes. Donde su capacidad en esta temprana colonia es muy sobresaliente y el indígena desafía a las reales ordenanzas.
El análisis que presentamos es de una población indígena que busca, encuentra y decide su existencia dentro de un mundo colonizado, donde su vida no solo es de obediencia, si no también de participación plena que conduce los senderos de su existencia, aunque en la historiografía colonial se mantiene la idea que los gobiernos post toledanos consolidaron los planes que estableció Toledo. La administración española, hay pequeñas islas que escapan de ese mar de ordenanzas, y la rigidez de las normas no fueron como muchos de nosotros seguimos pensando para la colonia.

Este nuevo pueblo de estilo español, fundado con indígenas Lucana-Andamarkas poblaron en la banda derecha del rió Qellomayo y Qaracha, en un pequeño valle hondo, fértil, abundante de fauna de la quechua serrana, aproximadamente con una población de 28 a 30 habitantes, siendo el cacique principal don Cristóbal Apuyanqui (Cristóbal Yanqui) y don Alonso Pencales Curicabana alcalde (25), en esta nueva reubicación, de Guamanquiquia terminan retornando a sus antiguas tierras, pero la nueva población dejó de situarse en las partes altas de los cerros donde estaban habitando antes de la primera reducción a Guamanquiquia, quedando de esa manera despoblados definitivamente las ciudadelas de las cumbres de los cerros, que posteriormente pasaron ser denominados Ñaupallaqtas (hoy Kano y Calvario).

El valle fértil donde fueron reubicados, a propia expresión de sus habitantes se denominaba Qarapaq Pampa, una amplia tierra agrícola, donde entre afines



_________________________

(24) Archivo COFOPRI. Conflicto por tierras entre comunidades. En Título de Carapo. 1587. Fol. 3. Véase también. HUAMANÍ ORÉ, Félix. «Carapo: De la parcialidad de los andamarcas a una comunidad rural de Víctor Fajardo». UNSCH. Tesis. P. 41-42.
(25) ARCHIVO COFOPRI. «Conflicto por tierras entre comunidades» en documentos históricos de Carapo Auto, de Folio Nª 5v. Tomo II. 1587. Además véase TUMBALOBOS, Jorge. «Fundación española de Carapo». en revista de la promoción 2000 «Julio Sotelo Vásquez» de la institución educativa «Hipólito Unanue». De Carapo. Pp. 42-44. 1982-2000.



de marzo y el mes de abril los cultivos diversos ya casi están listos para la cosecha (26), alcanzando la madurez plena a lo que llaman los comuneros Qarapaq (choclo y haba verde en proceso de maduración), entre los meses de mayo y primeras semanas de junio se termina con las cosechas.

Posiblemente cuando los Lucanas- Andamarcas retornaron, encontraron las sementeras listas, a lo que denominaron Qarapaq pampa. Del mismo modo a la nueva población denominaron Qarapaq o Qarapa (27), que en la lengua castellana se aproxima denominarlo Carapa, posteriormente concretizado como Carapo. Esta reubicación muestra la capacidad indígena, desafiante, no como simples vencidos que muchos lo denominan, pero ¿qué significó para sus habitantes este logro? ¿Será sólo por tierras, por sus incomodidades que pretendieron volver?
























________________________

(26) Carapo destaca en la producción agrícola, siendo el productor más importante de maíz de diferentes variedades, la arbeja, la calabaza, kaywa, qawinca, frijoles como también de la cebada, el trigo, la quinua, la achita, papa, mashua, oca y olluco aunque estos en las partes altas. En los huaycos abrigados y en las inmediaciones del pueblo abundan los duraznales, manzanos, nísperos y las tunas.
(27) Dentro del origen y significado del nombre de Carapo, Navarro del Águila considera que el nombre de Carapo proviene de la palabra quechua Kcala que quiere decir desnudo (Karapu=Kcala, desnudo) empleado desde tiempos del Inka. En «Las tribus de Anko Wallock» p.79. También Félix Huamaní Oré sostiene que «los propios carapinos pretenden encontrar el origen de la palabra quechua Ccarapa que significa choclo y haba verde en proceso de maduración. Se dice que este nombre fue puesto por una mujer que había llegado al pueblo en una época cercana a la cosecha, quién impresionada por la magnitud de la producción de maíz y haba llamó Ccarapa, con el tiempo el Vocablo se castellanizó concluyendo en el nombre actual de Carapo» esta denominación aparece en un documento de 1880 «inventario de la iglesia» pero fue simple modificación de la palabra Carapo, posiblemente empleado desde el proceso de las reducciones. En «Carapo: de la parcialidad de los andamarcas a una comunidad rural de Víctor Fajardo» UNSCH. Tesis de Lic.1977.P. 7. Además el profesor Oscar Tumbalobos, en una conversación personal considera que el nombre proviene del término Qara, que significa cuero. Esta idea nace del conflicto que los carapinos enfrentaron a los lucanamarquinos en defensa de sus territorios, donde los carapinos según el comentario de los lucanamarquinos habían utilizado cueros, como protectores, elaborando especie de corazas, por ello esta denominación posteriormente pasó constituirse nombre del pueblo.

CONCLUSIÓN

Podemos determinar con claridad tres dimensiones, del accionar de los Lucana-andamarcas: En un primer plano, después de su reducción, pasados 15 años aproximadamente dan a conocer sus inconvenientes y dificultades. Considerando que en la reducción que se encuentran no tienen tierras suficientes para producir y pagar los tributos, para cumplir con esto tienen que recorrer distancias enormes que vienen hacer sus tierras antiguas. Esta dificultad se convierte un medio importante para pretender volver y es aprovechado por los indígenas. Posteriormente hacen constatar sus dificultades al visitador y dan a conocer la alternativa frente a este problema, que eso viene hacer su reacomodo. En el tercer plano, consolidan su pedido las autoridades coloniales, tal como los indígenas pretendían. Por su puesto hay una capacidad indígena en dar a conocer el problema, la alternativa y lograr cristalizar sus objetivos.

Los Indígenas, dentro de su condición de vencidos se desenvuelven y desafían lo que establecieron los españoles, simplemente nos muestra que su condición no es de indígenas dominados u obedientes, también poseen una capacidad que hace frente a las ordenanzas y negocian además para el cumplimiento de sus intereses.


BIBLIOGRAFÍA


EARLS, Jhon e Irene Silverblatt
1978 «Ayllus y etnías en la región de Pampas-Qaracha. El impacto del imperio incaico». En Investigaciones. UNSCH. pp. 267-280.
1979 «Patrones de jurisdicción y organización entre los Qaracha- wancas: una reconstrucción arqueológica y etnohistórica de una época fluida». Investigaciones.UNSCH. pp. 56-87.
GALDO, Virgilio
1992 «Ayacucho: conflictos y pobreza. Historia regional. Siglo XIV-XIX».
UNSCH.
GONZALEZ CARRÉ, Enrique; Pozzi Escot y Cirilo VIVANCO
1987 «Los chancas: cultura material». UNSCH.
1987 «Área histórica chanca». UNSCH.
GONZALEZ GALINDO, Marcial
1982 «De cofradía a empresa comunal de Huancasancos». 1953-1981
UNSCH. Tesis de Br.
HAMPE MARTINEZ, Teodoro
1982 «La encomienda en el Perú en el siglo XVI». Histórica. Lima. VI. P. 173-216.
1985 «Continuidad en el mundo andino: los indígenas del Perú frente a la legislación
Colonial. XVI» América indigena. Mexico. P. 357-389.
HUAMANÍ ORÉ, Félix
1978 «Carapo: de la parcialidad de los andamarcas a una comunidad rural de
Víctor Fajardo. UNSCH. Tesis de Lic.

BELL, William
1967 «Arqueología del río pampas: visita de Sarhua». Lima.
1972 «Un pueblo rural ayacuchano durante el imperio wari». Lima. XXXIX
. Congreso americanista 1970. Actos y memoria. Vol. III.
LUMBRERAS, Luís Guillermo
1959 «Sobre los chancas». Lima. Actas del II congreso nacional de historia
Del Perú. T. I.
1960 «La cultura wari». Lima. Etnohistoria y arqueología. UNMSM. Vol. I.
1975 «Las fundaciones de Huamanga: hacia una prehistoria de Ayacucho».
Lima. Editorial nueva educación.
PURIZAGA VEGA, Medardo
1967 «Los pocras y el imperio incáico». Ayacucho. Revista wamani, año II.
Nº 02.
1972 «El estado regional en Ayacucho». Editorial Yachaywasi.
QUICHUA CHAICO, David.
2008 «Las étnías en la cuenca de Qaracha (1560-1587)». Pp. 318- 325. En XIII
Simposio internacional de estudiantes de historia. Arequipa.
QUISPE, Ulpiano
1968 «La herranza en las comunidades de Choque warcaya y Huancasancos. UNSCH. Tesis de Br.
ROSTWOROWSKI, María
1992 «Historia del tawantinsuyo». IEP. Lima.
SALAS, Mirian
1998 «Estructura colonial del poder español en el Perú: Huamanga
(Ayacucho) a través de sus obrajes. XVI-XVIII».PUCP. Lima.T.I.
1979 «De los obrajes de Canaria y Chincheros a las comunidades
. Indígenas de Vilcashuamán XVI». Lima.
STERN, Steve
1986 «Los pueblos indígenas del Perú y el desafío de la conquista española:
Huamanga hasta 1670". Alianza Editorial. Madrid.
URRUTIA CERRUTI, Jaime
1985 «Huamanga: región e historia 1536-1770». UNSCH.
VARCÁRCEL, Luis
1951 «Miguel Cabello y la miscelánea antártica». Mar del sur. Lima.

FUENTES ARCHIVÍSTICAS
He trabajado fundamentalmente en el archivo de COFOPRI, antiguo PETT. Principalmente para ver los títulos de fundación de los diferentes pueblos de la cuenca de Qaracha.
Titulo de Carapo.
Título de Huancasancos.
Título de Lucanamarca.
Título de Sacsamarca.
Título de Taulli.
Título de Manchiri.
Título de Sarhua.
Título de Huamanquiquia.
Relaciones geográfica de indias. t. I.







lunes, 2 de febrero de 2009

ETNIAS EN LA CUENCA DE QARACHA*
1560- 1587
David Quichua Chaico
UNSCH

Qaracha es acogedor y tiene su encanto, se denomina a propia expresión de los huancasanquinos quienes se proclaman descendientes de un toro sagrado, yana waqra cuyo cuerno (qara) se ha transformado en la propia pampa de Qaracha que queda al centro de la cofradía de este nombre (Quispe 1969) como también lo llaman a la sarna,”Qaracha” que ataca a las ovejas y llamas de los ganados alto andinos de esta zona. Debió emplearse esta denominación desde los tiempos coloniales, además Qaracha no solamente se conoce al territorio de Sancos donde se encuentra la cofradía, sino también actualmente la denominación se dio al río que transcurre, que en tiempos coloniales se le denominó río Sacsamarca (en adelante cuenca de Qaracha).
Es de poca velocidad alocada, de casi corriente tranquila, pedregosa, limpia, cristalina, de cauce poco abundante, nace de las alturas frías, de las punas de sancos y sacsamarca, en su recorrido genera pocas riberas abiertas propensos para una prospera agricultura. A lo lejos las corrientes se van perdiendo en unas curvas violentas, entre flores de retama, molles aromáticos, enormes eucaliptos y chillcas arrebatados entre los remansos.
Actualmente recorre de sur a norte las provincias de Huancasancos y Víctor Fajardo llegando a desembocar en el río pampas y en el sentido de su transcurso reverberan numerosos pueblos característicos del ande peruano, destacan: Sacsamarca, Huancasancos, Lucanamarca, Tío pampa, Carapo, Portacruz, Manchiri, Taulli, Huamanquiquia, Sarhua, Uchu, Alcamenca y entre otros (1)
En el sendero académico, la zona de estudio no es tan despegado por las investigaciones, hay pequeños avances que de alguna manera ubican y centralizan estudios.
En el campo histórico destacan las consideraciones de Purizaga (1972), Urrutia(1985 ), Galdo( 1992), Salas( 1979) y Steve Stern(1986) quienes proponen que para dominar la región de Huamanga los cuzqueños optaron por organizar un aparato estatal, poblando Huanta, Angaraes y exclusivamente la cuenca del río pampas con etnías foráneas (mitmaq) con el objetivo de establecer la hegemonía imperial. Es considerable que termina convincente por sus buenos trabajos archivísticos y justificaciones adecuadas, pero terminan generalizando para la cuenca de pampas la presencia de mitmaq, sin tener en cuanta la amplitud del territorio y las diferentes cuencas que se suman al pampas y algunos grupos étnicos que consideran mitmaq se viene sosteniendo que no fueron transpuestos en tiempo de los incas como mitmaq (Earls e Silverbatt 1978).
En el campo antropológico Cavero (1968:42) y Zuidema (1966) proponen como los historiadores (2), aunque la existencia de algunos grupos mitmaq es irrefutable en la cuenca del pampas, pero no se puede generalizar pues una revisión detallada pone en duda tales interpretaciones literales.

___________________
* Artículo presentado en el XIII Simposio Internacional de Estudiantes de Historia “nuevas formas de pensar”. Arequipa. 25-26-27 de noviembre del 2008.
(1) Todos estos pueblos se ubican a una altitud aproximadamente, entre 3 500 msnm a 3500msnm. Según datos de INEI. 1999. dentro de la región quechua. PULGAR VIDAL, Javier: Las ocho regiones naturales del Perú. 1941. p.90.
(2) la etnia Tankiwa según afirmaba el visitador Pedro de Carvajal en 1586 eran “naturales de esta provincia de Vilcas y que todo estos (o sea todo los demás) indios de esta provincia son indios advenedizos y transpuestos por el inga del Cuzco.



Los antropólogos seguidores de Zuidema, trabajaron exclusivamente en la cuenca de Qaracha (3) llegando determinar las etnías que se establecieron en los pueblos que estudiaron, aunque no fueron dentro de sus intereses de estudio, no establecieron los grupos étnicos en general para la dicha cuenca y no distinguen si fueron mitmaq transpuestos en el tiempo del inca o mucho antes ya venían ocupando la cuenca. A excepción de Huamaní Oré (1977), quien establece y considera que fueron grupos mitmaq que fueron llevados por el Inca. Y John Earls a pesar que propone que algunos grupos étnicos que se venía considerando como mitmaq, no son (tal es el caso de los aymaras) puesto que para defender sus intereses se consideraron como mitmaq de tiempo de los incas, no determina la existencia exclusiva de los grupos étnicos en la cuenca de Qaracha.
En el campo arqueológico (4) al hallar evidencias prehispánicas del segundo desarrollo regional(arquitectura y cerámica) consideran como ocupación chanca, al hallar establecimientos circulares de piedra y barro, con mucho decaimiento estético de sus construcciones, que están sobre los grandes wamanis, en la parte alta de los cerros y poca presencia de cerámica tosca, no bien elaborada. Son las razones para sus explicaciones. Pero al encontrar estas características no se puede determinar como asentamiento y dominio Chanca, ya que las evidencias documentales muestran que estaban ocupados por grupos determinados, que no podrían haber sido parte de la confederación chanca, con esta observación me limitaré ampliar discusiones arqueológicas. Más bien quiero tocar lo esencial: mostrar el establecimiento de las diferentes etnías en la cuenca de Qaracha. Considerando que no fueron grupos mitmaq que se establecieron después de la dominación inca, si no que llegaron ocupar y poblar varios grupos en el segundo desarrollo regional. A pesar de esta diversidad étnica, la cuenca fue una unidad cultural económicamente interrelacionado que no ha sufrido drásticas transformaciones con la expansión cuzqueña.

OCUPACIONES ANTIGUAS EN LA CUENCA DE QARACHA

Quisiera añadir algo más, algo del horizonte medio, que por desgracia los conocimientos arqueológicos en la cuenca de Qaracha, presentan pocos avances para este periodo y los otros. Con algunos trabajos, como de Isbell (1973), los pequeños aportes de Lumbreras (1975), Carré y Vivanco (1987) se puede considerar que por todo el recorrido de la cuenca de Qaracha, que comprende desde Sarhua qata hasta los territorios de Tucuco en Huancasancos se identificaron yacimientos y artefactos waris, como en el actual pueblo de Uchu, sobresale Ayawiri un asentamiento más extenso que ocupa ambas riveras del río Qaracha, a pesar de su geografía angosta es bastante fértil, en la producción agrícola que conserva en la superficie gran cantidad de tiestos waris (Earls 1978) buenamente decorados de muchos árboles pati (Lumbreras 1975:130-131).

_________________
(3) QUISPE, Ulpiano: “La herranza en las comunidades de Choque Warcaya y Huancasancos”. Tesis de Br. 1968. Salvador PALOMINO: “El sistema de oposiciones en la comunidad de Sarhua”. UNSCH.Tesis de Br. 1970. Edmundo PINTO: “Estructura y función de la comunidad de Tomanga”. UNSCH. Tesis de Br. 1970.
(4) GONZALEZ CARRÉ, Enrique; POZZI ESCOTT y Cirilo VIVANCO: “Area histórica chanka”. UNSCH. 1987. “Los chankas: cultura material”. UNSCH. 1987. ISBELL, William “Un pueblo rural ayacuchano durante el imperio Wari”. Lima XXXIX. Congreso americanista. 1970. Actos y memoria. Vol. III. LUMBRERAS, Luís Guillermo “Sobre los chancas”. Lima. Actas del segundo congreso nacional de historia del Perú. 1959.T.I.


En ese mismo recorrido, en el distrito de Sarhua se ubica una ocupación Wari, denominado Sarhua qata (véase Isbell 1973. citado en Earls 1978:p.68 y Palomino 1970: pp. 38-40) que según Isbell, a consecuencia del colapso y abandono del capital imperial de wari la población de Sarhua qata se trasladó a una corta distancia, al cerro Millqa, un lugar estratégico adoptado para la defensa que explica la deculturación paulatina de Wari.
Así mismo, en el distrito de Carapo se observa pequeñas roturas de cerámica estilo wari, básicamente durante los sembríos de maíz, en Era pampa, Siksi pata y Wasi qawam, donde la tierra es arada por la yuntas, allí sobresalen tiestos que pertenecen al horizonte medio (además información personal de Cirilo Vivanco) y en este mismo pueblo se encuentra un sitio denominado Willkarama, levantado sobre un enorme peñasco de forma piramidal (hoy llamado Calvario) según información de los pobladores allí vivieron los antiguos gentiles, sobre esto Oscar Tumbalobos, con trabajo de campo considera que no es una ruina del segundo desarrollo regional (Chanka), sino que es más antiguo, no posee las características similares a otra ruina Ñaupallaqta, que es otro sitio post wari.
A pesar que no son evidencias esclarecidas en la arqueología, es considerar que la cuenca de Qaracha tiene presencia humana claramente definido para el periodo del horizonte medio. Siguiendo las consideraciones de los arqueólogos y mi conocimiento sobre esta zona, hay mayor evidencia del segundo desarrollo regional, que según aportes arqueológicos es presencia chanca que sea desarrollado después de la caída del imperio wari. De esta manera en la cuenca se encuentra una mezcla de evidencias ceramográficas de estilo Wari y del intermedio tardío. Con mayor presencia de ciudadelas construidas sobre los cerros más elevados que son habitaciones circulares, levantados a base de piedra y barro, en algunos sin este último, pero no destacan construcciones con piedras estéticamente labrados, mas bien es rústicamente colocados, piedras sobre piedras, donde la mayoría de las ciudadelas son acorralados por muros que parecen como los panales de abejas, que actualmente muchos de ellos es conocido como Ñaupa llaqtas. Este tipo de construcciones se encuentran en el recorrido de la cuenca de Qaracha, son numerosos (5) pero casi todos carecen de excavaciones arqueológicos.
Posteriormente durante la dominación cuzqueña, continuaron poblando en los mismos asentamientos, solo determinándose centros administrativos como en Lucanamarca y quedando Auquimarca como un fortín militar que emplearon para el control de la zona (además véase John Earls e Irene Silverblatt: 1978.p.279.).
Entonces veamos ¿Cuáles fueron los grupos etnicos que dominaron la cuenca de Qaracha?

__________________
(5) Destacan los sitios de Kano, Qullqi tacana, Muke, Poqori, Calvario, Aukimarka, este último destaca por su espacio estratégico para la defensa bélica, ubicado sobre un peñón gigante, de forma cilíndrico, con únicas puertas de salida y entrada, por el material bélico hallado de diferentes etapas se considera un sitio perennemente ocupado, que en total conforman tres cilindros de roca masiza de la zona, actualmente ubicado entre San José d Warcaya y la comunidad de Portacruz, el primero centro poblado del distrito de Lucanamarca y el otro anexo del distrito de Carapo. Además véase Gonzales Carré, pozzi Escot y Cirilo Vivanco (1987)



QARACHA: VARIEDAD TERRENA Y HUMANA

Es múltiple, aunó colores, olores y sabores distintos, variado, colorido que abrigó y forjó numerosos etnías, donde cada uno es distinto los unos a los otros. Como muestra las fuentes documentales, en tiempo, que los matachines peninsulares, quienes se desplazaron como un virus por toda las venas andinas, llegó a parajes como Qaracha, que de sur a norte, en todo el transcurso estaba establecido por etnías como: los wancas (6) que actualmente comprende los pueblos de sancos, Lucanamarca, Sarhua y Sacsamarca, este último a pesar de su carencia documental, que no muestra con exactitud a la etnía que pertenece, considero dentro de los wancas por sus características parecidas a los de sancos y Lucanamarca además en la revisita de vilcashuaman de 1729, Lorenzo Huertas establece dentro de parcialidad de los wancas, que habitaron la zona alto andina de la cuenca donde sobresale sus actividades ganaderas, por sus extensas pampas mojadales, tierras frígidas “donde estos pueblos tienen para su sustento y servicio carneros de tierras domésticas(llamas) guanacos y vicuñas y vizcachas”(7) y en la llanada de Pallalla, Sorapampa, Upa upa, Ayani, Palpa, Urcco cancha, Surihuaquiro conservaban la crianza de numerosas llamas y alpacas como en sancos donde había importantes centros donde estaban el ganado y los pastores del inca, que aún mantienen evidencias arqueológicas, donde existía un conjunto de canales, escombros de casas en el sitio de waranqa cancha, que era comunicado por un camino, vinculando Huancavelica, Vilcashuamán y Cuzco. Por lo tanto esta etnía gozaba de cierto privilegio (González 1982). Por otro lado su actividad agrícola fue escasa, a pesar de desarrollarse en las inmediaciones de la cuenca de Qaracha, en estas partes el río presenta pocos espacios abiertos agrícolas, teniendo solamente “los granos y semillas de maíz, papas, ocas, ollucos, quinua, y esto en poca cantidad por ser tierra fría” (8).
Siguiendo el transcurso de Qaracha, se ubican los pueblos de Carapo, Manchiri, al frente Huarcaya (antigua Aukimnarka), como también los pueblos de Huamanquiquia, Uchu y Guambo que eran dominio de los lucanas andamarcas (9) fue posible establecer viendo las primeras reducciones “aunque unos y otros son de una parcialidades cualquier parte que están pueden gozar de las unas y otras tierras por ser suyas, ya que los mandé que se redujeren al pueblo de Huamanquiquia por ser una parcialidad todos (10) es así, que la parcialidad de los andamarcas dominaron ambos lados del río Qaracha, destacándose por su buen clima, la fertilidad de sus suelos y el espacio abierto que se genera en este curso del río, por ello su actividad económica se basaba en la agricultura, donde “tiene de sembrar todas legumbres…tierras de sembrar maíz”(11) en la actual quebrada de


__________________
(6) Archivo COFOPRI, Titulo de Sarhua. Fol.57.58. 69-80.1643. Títulos de la comunidad de Huancasancos. T. XIV. Fol.39.1608. Tirulos de Sacsamarca. Fol. 3-5. 1636. Títulos de Lucanamarca. Fol. 59.1671.
(7) CARVAJAL DE, Pedro:” Descripción fecha de la provincia de Vilcashuamán. Relación del curato de Zanco y Sacsamarca: en. Relación del curato de Zanco y Sacsamarca: en Relaciones Geográfica de Indias.152-153. 1586.
Relaciones Geográfica de Indias.152-153. 1586.
(8) Relación del curato de Zanco y Sacsamarca: en Relaciones Geográfica de Indias.152-153. 1586.
(9) Archivo COFOPRI, Tirulo de Carapo: conflicto de tierras entre comunidades. Fol.3-5. 1586. Títulos de Manchiri Fol.22. 1619. Titulos de repartimiento de tierras de los pueblos de Santiago de Lucanamarca, Carapo y Guambo. Fol. 12. 1551. Titulos de Taulli. Fol. 3. 1569.
(10) Archivo COFOPRI, Tirulo de Carapo: conflicto de tierras entre comunidades. Fol.3-5. 1586
(11) Archivo COFOPRI, Tirulo de Carapo: conflicto de tierras entre comunidades. Fol.3-5. 1586. Títulos de Manchiri. Fol.22. 1619.




Carapo, coma también en los sitios de “Calla pampa, Hayabi pampa, Comuñabi, Añapaya, Huamanmarca, Yamcapata que están en la orilla del río grande (13) sumándose a esto el cultivo del papa en las tierras de Tiopampa y en las zonas altas juntamente con la oca, la mazhua y el olluco. Entre Carapo, Manchiri y Huamanquiquia sobresale los frutales entre los más característicos es la tuna, de múltiples variedades y de buena calidad. Del mismo modo los habitantes andamarcas de la estancia de Auquimarca eran “olleros desde su antigüedad” (12) como los de Atun Pallcca que eran alfareros destacados (13) y los Manchirinos sobresalieron por sus trabajos en textiles con lanas de camélidos y algodón que traían de la costa (14). A estas actividades complementaban con la ganadería alto andina, por ello esta parcialidad tenía los mayores dominios en las quebradas, como también en las partes altas integrando una actividad compleja, múltiple y variada.
En la banda izquierda del río Caracha, al frente del actual pueblo de Carapo y Manchiri, eran dominio de los aimaraes (15) , que comprende los pueblos actuales de Taulli, Portacruz, Urubamba y los demás pueblos que se ubican en esas inmediaciones, que se caracterizan por la actividad agrícola en la producción exclusivamente de papa, ulluco, mashua, oca, quinua y achita, productos de la zona, que destacan por la fertilidad de sus suelos únicamente para estos productos, y aún al limitar, con el recorrido del Caracha no tienen dominio de amplias tierras maiceras, por lo que el río se hace más angosto, que fluye entre los grandes contrafuertes, aumentando sus corrientes. Poseen desde las riberas, hasta las punas frias, donde su actividad económica es complementado por la ganadería, donde los aymaraes, compartían territorios con los wancas, en la llanada de Pallalla, Sorapampa, Upa upa, Ayani y Orcco cancha, tenían sus canchas de llama, como muestran las evidencias de la geografía, que esta zonas son planicies extensas, con abundante agua y lagunas que permiten el buen desarrollo de este tipo de actividades económicas. Posiblemente ocuparon hasta límite del río pampas, que en esta desemboca el río Caracha. En este encuentro estaban la presencia de los condes, del actual pueblo de Tomanga y los quichuas que comprende actualmente las comunidades de Llucita, Alcamenca, Pitagua y Huancarama (16) que ya comprenden una parte de la desembocadura del río Qaracha con el recorrido del río pampas en su mayor extensión.
Al establecer las diferentes etnías que ocuparon la cuenca de Caracha, es muy importante tomar en cuenta la interrelación económica que se ha desarrollado entre las etnías de la misma cuenca y las relaciones con otros grupos mas distantes que han

__________________
(12) Archivo COFOPRI. Título de Carapo: Conflicto de tierras entre comunidades. 1586. Fol. 3.
(13) Archivo COFOPRI. Título de Carapo: Conflicto de tierras entre comunidades. 1586. Fol. 5.
(14) Archivo COFOPRI. Título de Manchiri. 1619. Fol. 22.
(15) Archivo COFOPRI. Título de Manchiri. 1619. Fol. 23. Título de Taulli. 1569. Fol. 3.
(16) Archivo COFOPRI. Título de Sarhua. 1643. Fol. 57. 58. 69. 80.




permitido, la existencia mutua entre las etnías, y aunque no contamos con mayores fuentes documentales que pueden brindar informaciones de las interrelaciones económicas, se debe tomar en cuenta la observación etnográfica, que nos puede brindar algunos acercamientos útiles que se ha venido manteniendo en la interrelaciones estrechas entre los pueblos. Se ha considerado que los wancas por su ubicación geográfica ha mantenido el desarrollo ganadero (llama), mientras los andamarcas, ampliaron sus dominios en el campo de la agricultura, con el cultivo de productos de los valles interandinos (maíz), sumándose como las actividades alfareros y textileros. Los aimaraes dedicaban se a la agricultura y ganadería alto andina (llama y papa simultáneamente), de esta manera permitía el intercambio de los diferentes productos, como actualmente se sigue manejando, donde los sanquinos, Sacsamarquinos y lucanamarquinos frecuentan llegar a la comunidad de Carapo, llevando lana de llama y oveja, queso y carne para intercambiar con los maíces, nísperos, duraznos y manzanas, también los carapinos llevan estos productos, a sancos y a la comunidad de Taulli, para obtener lana, papa, mashua, olluco y oca. A fines del mes de febrero e inicios de marzo en tiempo de la tuna, los pallqinos llegan a Carapo y Manchiri con una gran cantidad de caballos, mulas y asnos cargando ollas, platos, tostadores de barro y lanas los cuales intercambian con las tunas y duraznos que abundan en estas zonas bajas, en este mismo sentido se observa también la llegada de los carampinos, huallinos, comuneros de la provincia actual de Víctor Fajardo que traen maíces, cebada en una cantidad abundante para canjear, con la carne que abundan en Sancos, Sacsamarca y Lucanamarca. Para explicar un acceso mas distante se observa que los Manchirinos y Tiopampinos en los meses de marzo viajan a la costa iqueña para participar en la paña de algodón y retornan una vez terminado esta actividad, es muy probable que se viene manejando desde tiempos prehispánicos, como consideran los algunos estudios la relación entre la costa y la sierra sureña de Ayacucho (Lumbreras 1977. Isbell 973. Torero 1974. Rostworowski 1977. González Carré 1976. Citados en Earls e Silverblatt 1978. pp. 58-59.) , en las ciudadelas que se consideran Ñaupllaqtas, precisamente en Kano y Calvario se encuentran cráneos humanos, con agujeros grandes que parecen las trepanaciones craneanas de los paracas y restos de algodón que se utilizaron en sus tejidos, como actualmente los manchirinos emplean el algodón en la elaboración de sus tejidos. Con estas consideraciones etnográficas es sugerible sostener que a pesar de los conflictos y diferencias entre las etnías de la cuenca de Qaracha (véase Quichua 2008) se vienen manteniendo las interdependencias y relaciones económicas entre las etnías.
Con estas consideraciones es imprescindible limitarme al objetivo central de mi trabajo, si estos grupos étnicos que se establecieron en la cuenca de Qaracha fueron mitmaq en los tiempos del dominio inca, como consideran Huamaní Oré (1978) González (1982) y Quispe (1968).

ETNIAS EN LA CUENCA DE QARACHA: MITMAQ INKA O ETNÍAS MÁS ANTIGUAS
Ciertamente muchos estudios comparten sus planteamientos, al sugerir de manera general que en la cuenca de Qaracha, como parte de la cuenca pampas son sitios que fueron poblados en tiempos incas por grupos mitimaes, por que en estas zonas estaban ocupando la confederación chanca y era necesario despoblar para evitar otros levantamientos en contra del dominio inca, indudablemente hay algunos grupos en la cuenca del pampas que son mitmaq, pero para mi zona de estudio puede ser debatido estas consideraciones, por lo que no hay fuentes documentales que muestran presencia de miqmaq o grupos étnicos transpuestos, mas bien si Huamaní Oré considera que los Wancas, Andmarcas y los Aymaraes que ocuparon Qaracha son mitmaq, parece que se deja llevar por los estudios para la cuenca del pampas.
Revisando los documentos históricos como los diferentes títulos de los pueblos que conforman la cuenca de Qaracha, se encuentran diferentes litigios por tierras, abarcando desde los 1560 en adelante, en tiempos coloniales y republicanos. Donde la mayoría de ellos terminaron en grandes juicios que no pudo determinar sus límites territoriales que cada pueblo considera ser suyo, es bastante amplio y permanentemente se mantienen este tipo de conflictos. Para justificar y mostrar sus posesiones territoriales asumen a ciertas adecuaciones inteligentes como muestran los documentos que muchos pobladores que “los cuales han estado en posesión nuestros abuelos i padres por reales proviciones y decretos del superior gobierno de estos reynos,… desde el tiempo inmemorial del inga” (17) y como sucede para los aimaraes quienes se proclaman ser mitimaes incas “poblados en aquella tierra por mandato de Topa Inga Yupanqui…mientras …los dhos canas vinieron allí poseen labrándolas y sembrándolas por que dicen que Huayna Capac se las dio y los poblar por alli” (Isbell 1973 y Earls 1978) esta última cita que se refiere a los conflictos de Quispillaqta y Chuschi, aparece en un conflicto territorial entre estas comunidades y Earls interpreta que estos pueblos se vienen forzados a demostrar su tenencia anterior basándose en una legitimidad incáica o sea pronunciándose una fundamentación mitma que se remonta a algún inca ancestral a Wayna Capac.y considera que los aimaraes residían en el área por lo menos desde el siglo XIII. Esta interpretación es muy importante, aunque no es exclusivamente para la cuenca de Caracha, me brindó, revisar cuidadosamente las fuentes y en los títulos donde muestran numerosos conflictos aparecen puntos como la cita inicial que considero, que todos ellos dominaron desde tiempos antiguos, que los dicen como del tiempo de los incas, estos son estrategias que toman los litigantes para ser favorecidos por las leyes y por ser el único recurso legal para respaldar su tenencia durante la colonia. Y parece que los anteriores estudios para la zona aquellos que consideran mitmaq, al hallar estas denominaciones del que vienen dominando desde tiempos inmemoriales del inka, terminaron considerando ser grupos transpuestos.
Es muy considerable que exclusivamente los tres grupos que defino para Qaracha, residían mucho antes de la conquista Inca, acotando con lo trabajos lingüísticos de Torero (1972) quien con las evidencias linguísticas sugiere que muchos de los que hablan una forma divergente del aru, los huasimis, a quienes se refieren los documentos coloniales tempranos, parecen ser los descendientes de alguna de las dos primeras olas de hablantes aru en la región y residentes desde los tiempos waris y en el siglo XVI cuando el aymara se había extendido por todo pampas existían algunas lenguas locales, donde otros hablaban aymaras(Chuschi), el aru que era oriundo de Wari ( o mitmaq wari) o aquellos que inmigrantes que entraron durante el intermedio tardío como los lucanas de Huamanquiquia probablemente representaban un grupo de inmigrantes. Por ello mitmaq se refiere también a cualquier colonización relativamente permanente efectuada por algún segmento de una población fuera de su lugar hogareño, aún cuando tenga el propósito de conseguir acceso a otras regiones ecológicas por medios no militares (Murra 1972 citado por Earls 1978).
En este sentido, en la cuenca de Qaracha, durante el segundo desarrollo regional, se establecieron, los wancas, los andamarcas como también los ayamaraes por que al finalizar el horizonte medio la área andina estuvo fraccionada no solo políticamente, si no que abundaron continuos conflictos, victorias y derrotas, fronteras inestables o

__________________
(17) Archivo COFOPRI. Título de Carapo. 1587.

desastres naturales prolongados como sequías o lluvias excesivas que pudieron arrasar las quebradas andinas destruyendo a su paso pueblos y cultivos, generando grandes mezclas de poblaciones, donde ningún grupo central controlaba los grupos étnicos (Rostworowski 1992) llegando en estas situaciones establecerse e integrarse con algunos grupos que aún permanecía desde tiempos del horizonte medio, quizás como los Willkaramas, que aun continuaron hasta tiempos coloniales. Posiblemente los quichuas y los condes que ocupan el encuentro entre Qaracha y pampas se hayan establecido en tiempo de los incas. Precisamente los grupos variados son emigrantes, que hasta tiempos actuales Qaracha concentra una diversidad de pueblos, distintos entre ellos.

CONCLUSIÓN

En la cuenca de Qaracha, se establecieron los wancas, lucanas andamarcas y los aimaraes ocupando casi todo el recorrido del río del mismo nombre, solamente los condes y los quichuas ocuparon los limites del encuentro entre estos dos ríos, que son grupos que poblaron durante la intervención Inca, y las tres etnias no son grupos mitmaq que fueron trasladados en el tiempo de la dominación cuzqueña, han venido ocupando desde tiempos anteriores del segundo desarrollo regional, que se establecieron en la dicha cuenca que a pesar de sus conflictos y diferencias, han mantenido sus interdependencias económicas. Además considero que las aproximaciones de los arqueólogos son equivocados, solo por haber encontrado evidencias arquitectónicas de construcciones en la cima de los cerros, asociaron a sitios de dominación chanka, mientras a través de las fuentes documentales, podemos mostrar la presencia de etnías definidas, que pudieron desarrollar una arquitectura similar y formas de vida como los chancas, esto nos enrumba a otros desafíos de cuantos sitios a falta de investigaciones interdisciplinarias se mantienen definiciones imprecisas.



BIBLIOGRAFÍA


EARLS, Jhon e Irene Silverblatt
1978 “Ayllus y etnías en la región de Pampas-Qaracha. El impacto del imperio incaico”. En Investigaciones. UNSCH. pp. 267-280.
1979 “Patrones de jurisdicción y organización entre los Qaracha- wancas: una reconstrucción arqueológica y etnohistórica de una época fluida”. Investigaciones.UNSCH. pp. 56-87.
GALDO, Virgilio
1992 “Ayacucho: conflictos y pobreza. Historia regional. Siglo XIV-XIX”.
UNSCH.
GONZALEZ CARRÉ, Enrique; Pozzi Escot y Cirilo VIVANCO
1987 “Los chancas: cultura material”. UNSCH.
1987 “Área histórica chanca”. UNSCH.
GONZALEZ GALINDO, Marcial
1982 “De cofradía a empresa comunal de Huancasancos”. 1953-1981
UNSCH. Tesis de Br.
HUAMANÍ ORÉ, Félix
1978 “Carapo: de la parcialidad de los andamarcas a una comunidad rural de
Víctor Fajardo. UNSCH. Tesis de Lic.
ISBELL, William
1967 “Arqueología del río pampas: visita de Sarhua”. Lima.
1972 “Un pueblo rural ayacuchano durante el imperio wari”. Lima. XXXIX
. Congreso americanista 1970. Actos y memoria. Vol. III.
LUMBRERAS, Luís Guillermo
1959 “Sobre los chancas”. Lima. Actas del II congreso nacional de historia
Del Perú. T. I.
1960 “La cultura wari”. Lima. Etnohistoria y arqueología. UNMSM. Vol. I.
1975 “Las fundaciones de Huamanga: hacia una prehistoria de Ayacucho”.
Lima. Editorial nueva educación.
PURIZAGA VEGA, Medardo
1967 “Los pocras y el imperio incáico”. Ayacucho. Revista wamani, año II.
Nº 02.
1972 “El estado regional en Ayacucho”. Editorial Yachaywasi.

QUISPE, Ulpiano

1968 “La herranza en las comunidades de Choque warcaya y Huancasancos. UNSCH. Tesis de Br.
ROSTWOROWSKI, María
1992 “Historia del tawantinsuyo”. IEP. Lima.
SALAS, Mirian
1998 “Estructura colonial del poder español en el Perú: Huamanga
(Ayacucho) a través de sus obrajes. XVI-XVIII”.PUCP. Lima.T.I.
1979 “De los obrajes de Canaria y Chincheros a las comunidades
. Indígenas de Vilcashuamán XVI”. Lima.
STERN, Steve
1986 “Los pueblos indígenas del Perú y el desafío de la conquista española:
Huamanga hasta 1670”. Alianza Editorial. Madrid.
URRUTIA CERRUTI, Jaime
1985 “Huamanga: región e historia 1536-1770”. UNSCH.

FUENTES ARCHIVÍSTICAS

He trabajado fundamentalmente en el archivo de COFOPRI, antiguo PETT. Principalmente para ver los títulos de fundación de los diferentes pueblos de la cuenca de Qaracha.

Titulo de Carapo.
Título de Huancasancos.
Título de Lucanamarca.
Título de Sacsamarca.
Título de Taulli.
Título de Manchiri.
Título de Sarhua.
TÍtulo de Huamanquiquia.
Relaciones geográfica de indias. t. I.

LA REDUCCIÓN DE LOS LUCANAS ANDAMARCAS DE LA CUENCA DE QARACHA*

(1540-1587)
DAVID QUICHUA CHAICO
UNSCH

Si los invasores en América se dedicaron primero a anexionar por las armas unos territorios que comprendían desde florida hasta tierra de fuego, desde las pequeñas antillas a las orillas del pacífico, las autoridades civiles y eclesiásticas trabajaban luego obstinadamente para implantar los marcos y los modos de vida que Europa occidental elaborada a lo largo de los siglos. En ello implementaron un plan, que consistía en la concentración de las poblaciones dispersas en poblados trazados a la manera de los españoles, fue puesto en práctica con el nombre de reducciones. Y debido a su desarrollo a mediados del siglo XVI es considerado como las grandes transformaciones en el mundo andino, con la concentración y unificación de los pueblos en un determinado espacio que contenga facultades necesarias de condiciones de vida. Sin embargo, a diferencia de lo que defiende la mayoría de los estudiosos sobre el tema, considero que las reducciones se desarrollaron sin tener en cuenta las necesidades vitales para la formación de las nuevas sociedades y muchos grupos étnicos terminaron retornando a sus antiguos dominios.
Levillier, Tord y Lazo, sostienen que las reducciones se ejecutaron “mirando la calidad y temple del lugar que sea bueno y que tenga aguas, tierras y pastos y montes” (1). Siguiendo esta línea Mariana Zuloaga considera: “los nuevos pueblos reducidos debían cubrir toda las necesidades económicas de los habitantes congregados. Por ello, en lo posible, el paraje elegido para la reducción debía tener una buena ubicación y tierras, pastos y aguas suficientes para toda la población” (2). También hay minúsculos trabajos que puntualizan sobre el tema como de: Waldemar Espinoza (1982), Spalding (1984) y Peter Claren (2004) quienes de una manera general tocan sobre el tema, retomando las disposiciones emanadas por la corona española, dejando de lado, de cómo fue la situación en la práctica, en el proceso reduccionista la situación de las poblaciones indígena, mientras que las ordenanzas teóricas no se desarrollaban, tal, como cual se quería en la practica de las reducciones.
Las reducciones fueron más improvisadas que planeada, donde las poblaciones indígenas fueron afectadas y muchos grupos étnicos terminaron retornando a sus dominios antiguos ¿A que se debió el retorno de los grupos étnicos a sus antiguas tierras? ¿Las poblaciones que retornaron habrán poblado sus viviendas antiguas o fueron reubicados? ¿Cómo nace, se construye y se transforma el mundo andino, después de las reducciones? Estas son las preguntas que guían este trabajo que estudiará primero el proceso de la implementación de las reducciones, luego puntualizará la ubicación de los lucanas andamarcas durante el arribo de los españoles y finalmente analizará los cambios que ha generado las reducciones en el proceso de la occidentalización del mundo andino.


* Artículo presentado en el curso de Historia regional. UNSCH. 2008.
(1) LEVILLIER: 1921. T. III. P, 116 citado en TORD Y LAZO, 1982.p.125
(2) ZULOAGA, Mariana: “Las reducciones: transformación del territorio y vida social en los andes” en OLIART, Patricia (ed.), “Territorio cultura e historia”. Lima 2003, p. 90.
LAS REDUCCIONES

La idea de concentrar a la población indígena no era nueva, estaba presente desde los inicios del proceso de la colonización, donde el estado pretendía ejercer eficazmente un control directo de las poblaciones, por la utilidad económica que concretamente se obtenía con ella. Las primeras huellas que datan sobre las reducciones, se remonta hacia los años de 1512, donde la reina Juana estableció en las conocidas leyes de Burgos, considerando que todo no bastaba para cristianizar y civilizar a los indígenas, que era mejor que los indígenas vivieran cerca de las poblaciones peninsulares por lo que convenía y era mas provechoso de modo que todos servirían con menos trabajo y mejores resultados, además tendrían mayor acercamiento y relación con la vivencia española, acercando a los indígenas a la vida cristiana (3). Años después en 1530, el 23 de agosto llegaron disposiciones reales al virreinato de Nueva España, sugiriendo ponerlos a las poblaciones indígenas en policía humana para que sean cristianizados y viviesen en poblaciones con estructura de tipo tablero de ajedrez, con calles y plazas concertadamente, juntos entre españoles e indígenas. Posteriormente en 1549 mediante disposiciones reales, se ordena a la audiencia limeña que los indígenas se junten en pueblos con alcaldes y regidores propios, con cárcel, plaza y mercado, pretendiendo que con las reducciones se solucionaran los problemas de la tasa de tributación y el reparto de la mita (4) por ello el gobernador Lope García de Castro, dio los primeros pasos en ejecutar las reducciones, nombrando visitadores para empadronar a los indios, tasar los tributos y fundaron algunas poblaciones (5).
Las reducciones se generalizaron, durante el gobierno de Francisco Toledo, quien en 1575 perfeccionó emitiendo ordenanzas, que el rey Felipe II en su original comisión de diciembre de 1568, había encargado una nueva institución a los visitadores para que obtendrían información de los pueblos indígenas “y asi mismo proveeréis y daréis orden como los dichos indios se reduzcan a pueblos para que mejor sean adoctrinados y mantenidos en justicia y tengan sus repúblicas fundadas y se gobiernen entre sí, dándoles ordenanzas y manera de vivir, guardando cerca de todo lo susodicho” (6)

Por lo tanto, las reducciones fueron los reasentamientos y la concentración de los indios, desde sus aldeas prehispánicas y dispersos a reducciones o pueblos más grandes, de una manera masiva y forzosa. Con la finalidad de establecer el control estatal directo y echar sobre ellos la red socio ideológica, cristianizando a la población nativa y al mismo tiempo facilitando su explotación económica. Por ello esta política reduccionista se caracteriza por controlar la mano de obra indígena, para las minas, haciendas y obrajes. Como también las autoridades religiosas se facilitaron en convencer y conducir a ser cristianos donde la verdadera felicidad radicaba en la pobreza y la obediencia. Todos estos intereses hispanos se resumen en dos aspectos importantes: el anhelo rotundo de la occidentalización y la fiebre incandescente de la riqueza.
Una vez que las ordenanzas estaban en marcha, la tierra de los vencidos, a lo largo y a lo ancho estaba en control y dominio de los españoles, quienes habían logrado llegar hasta los lugares inhóspitos y alejados, desafiando las dificultades de las tierras andinas.


(3) LAS CASAS: 1961, T. II. pp. 201-202. citado en TORD Y LAZO, 1982.p.124.
(4) URTEAGA, Horacio: 1927, T. IX. P. 52. Citado en TORD Y LAZO, 1982.p.125.
(5) San Nicolas de Cajabamba, San Juan de Huamachuco, San Pedro, San Pablo, Santiago de Chuco como también en la costa y sierra norteña: Trujillo, Piura, Chachapoyas y Huanuco, en 1572. Además véase Espinoza: 1974. pp. 89-90.
(6) ROIMERO C. A: 1924. pp. 126-127. citado en NOBLE DAVID, Cook, “La tasa de la visita general de Francisco Toledo”. Lima 1975. p. XI.

HUELLAS BORROSAS


Cuando el poder de la voluntad y la actitud mental, ambicionado por riqueza marchan juntos, no hay imposibles que trunquen los pasos de los invasores. Quienes imparables a tiro de arcabuz, golpe de espada y soplos de peste, avanzan todas las venas del mundo andino, una vez fundada Huamanga, empieza las travesía al sur de esta región, tomando Vilcashuamán y recorriendo las inmediaciones del río pampas. En un ambiente tibio, fresco empiezan los primeros contactos, de la múltiple variedad humana de esta zona, con los españoles, quienes hasta terminan confundiendo la mente sagaz de los extraños, por lo que en esta tierra existían numerosos grupos étnicos, a los cuales se los denominan mitmaq, implementados muchos de ellos en el tiempo del dominio de los incas (7). Recorriendo infatigablemente, lograron alcanzar la cuenca de Qaracha, por donde recorre el río del mismo nombre, desembocando al río pampas. Su travesía corre de sur a norte, recorriendo actualmente desde las alturas de la provincia de Huancasancos, hasta Sarhua Qata, constituyendo en el transcurso a dos provincias actuales de la región de Ayacucho: Huancasancos y Víctor Fajardo.
Río Qaracha, denominado Qatun mayo por sus habitantes, discurre por las zonas bajas de los celosos cerros elevados que definen claramente la regiones de suni y la puna, bajo la luz radiante del día, las riberas son perfumadas, amarillentas; con pequeños tibios valles y quebradas agrícolas, arrugado con altibajos donde en su mayoría este paisaje escarpado de la alta sierra andina se convierte en algo frío y hostil, las estaciones de lluvias son cortas (diciembre a marzo) y las posibilidades de riego son limitadas con características ásperas y agrestes del paisaje con dureza pedregosa de las propias tierras, predominan la puna alta, los páramos con matojos de hierba denominada ichu, este paisaje de altibajo incorpora una variedad asombrosa de micro ambientes ecológicos en un espacio tan reducido.
Al arribo de los españoles, este territorio, estaba habitado por diferentes grupos étnicos, que había llegado a poblar durante el segundo desarrollo regional, en tiempos de las frecuentes migraciones, masivas violencias y conflictos entre los diferentes grupos interétnicos (8).
Durante los tiempos del contacto inicial, la cuenca de Qaracha, en la parte sur, que comprende actualmente los pueblos de Sacsamarca, Lucanamarca, Sarhua y Huancasancos eran dominio de los wancas que limitaban con la ocupación de los lucanas andamarcas que son tierras actuales de los Carapinos, Huamanquiquianos, Manchirinos y Huarcainos, siguiendo el transcurso del río el actual pueblo de Taulli, estaban ocupados por los aimaraes (9).
Los lucanas andamarcas ocupaban ambos lados del río, en la banda derecha, Carapo, Huamanquiquia y Manchiri, este último denominado Guambo, en la banda izquierda el pueblo de san José de Huarcaya, conocido anteriormente como Aukimarka- Payanya. Durante el contacto los lucanas andamarcas poblaban, en la parte alta de los cerros, denominados actualmente como Ñaupallaqtas, sobresalen en el pueblo de Carapo los sitios de Qoñani y Willkarama (calvario). Ciudadelas de construcciones circulares, a base de piedra y de barro en mínimas cantidades, en Qoñani existe más de 700 viviendas semi derrumbadas, de forma característico de panales de abeja, que en la superficie se hallan restos de corontas de Maíz, cerámica, pequeños trabajos de


(7) véase URRUTIA, GALDO, HUAMANI 1978.
(8) EARLS, Jhon e Irene Silverblatt, “Ayllus y etnías en la región de Pampas-Qaracha. El impacto del imperio incaico”. En Investigaciones. UNSCH. 1978. pp. 267-280. QUICHUA, David “Etnías en la cuenca de Qaracha”. 2008.
(9) ARCHIVO COFOPRI, “Título de la comunidad de Sarhua”, pp. HUAMANÍ ORÉ, Félix “Carapo: de la parcialidad de los andamarcas a una comunidad rural de Víctor Fajardo. UNSCH.1978. Tesis de Lic.
orfebrería, lana de algodón y trabajos en piedra (muchkas) totalmente destruidas. Estas construcciones, constituyen ser fortines militares, estratégicamente ubicados y acorralados por muros que protegen el ingreso a la ciudadela. Del mismo modo willkarama, está sobre un gigante cerro, que tiene las formas de las pirámides egipcias, sólida, inaccesible desde la sima, con construcciones similares de la ciudadela de Qoñani. Recorriendo por estas cumbres, que separan Carapo y Manchiri se encuentran números sitios arqueológicos (Qulqitakana) pequeños pero que evidencian claramente la existencia humana. También se ha podido observar, en las numerosas cuevas de la zona, restos óseos en numerosos cantidades. Corriendo las planicies andinas de Manchiri hay presencia de usños, sitios netamente ceremoniales, para las ofrendas incas y todos los espacios andinos de esta zona se encuentran con evidencias parecidas a la que estamos mostrando.
Uno de los sitios andamarcas, más destacados, es Aukimarka (10), conocido actualmente como pukara, un grandioso complejo, excepcionalmente ubicado, construido sobre, dos plataformas cilíndricos de rocas gigantes, que sobresalen en la colina de este wamani grandioso. Cada roca cilíndrica es aproximadamente de 200m de diámetro, con una altitud sobre los 100m. Gigante, de roca sólida. Visto desde Carapo cuando el sol se oculta entre los cerros, reberbeante, en lo alto, generando un apacible, paraje acogedor. Conserva dos puertas subterráneas, tallada en la roca, que permiten el ingreso y la salida a la plataforma donde se levanta las construcciones, y dos excepcionales pozos tallados en la roca, que aún conservan en su interior puquiales y sale del mismo una cañería subterránea hacia la base de la plataforma. Las viviendas parecen como un imperio destruido, con restos de armas líticas, algunas estrelladas, boleadoras intactas y piedras redondas para las hondas, huesos numerosos a flor de la tierra que evidencian las huellas de las sangrientas batallas decisivas.
En estas ciudadelas, hay una mezcla de restos, sobresaliendo complejos arquitectónicos propios de la técnica inka, es de suponer que bajo la dominación inka los lucanas andamarcas continuaron dominando, y estaban establecidos en todo estos sitios.
Llegados tiempos posteriores, como muchos denominan, los tiempos de la maldición, los lucanas andamarcas caen en manos de los conquistadores españoles y de sus aliados indígenas. Las primera presencia española, corresponden aproximadamente, a 1545 en adelante, donde una información confirmada en la relación de la villa de Oropesa que muestra Cieza de León, considera a Aukimarca, un sitio donde se habían refugiado españoles vecinos de Huamanga, durante la rebelión de Gonzalo Pizarro y que posteriormente las numerosas etnías de la cuenca, incluido los lucanas andamarcas quedarían constituidos en encomiendas: los indios de sarhua pertenecían a la encomienda de Garci Diez de San Miguel, los indios de Taulli bajo la encomienda de Juan lezana, Lucanamarca encomendado por Pedro Rivera, Sancos del capitán Peña y



(10) La información que se encuentra en la relación de la villa rica de Oropesa. Dice: “en la misma cordillera nevada, dieciocho leguas de la ciudad de Huamanga, hay una peña grandísima redonda puesta en un cerro bajo que se llama Auquimarca, que en lengua de los indios (significa) PUEBLO DE SEÑOR. En el tiempo de alteración de Gonzalo Pizarro, teniendo la venida del presidente Gasca a estos reinos, dijo el corregidor que, con alguna ayuda de los vecinos de la ciudad, en la plaza de ella se alzó bandera por su majestad y se redujo a sus servicio, lo cual sabido por Gonzalo Pizarro le envío su capitan Juan de Acosta con mucha gente sobre la dicha ciudad; y tratando los que en ella estaban de el medio que podían tener para sustentarse y defenderse ciertos caciques les dieron información de esta peña, asegurándoles que metidos en ella nadie era parte para ofenderlos. El dicho corregidor la fue a ver y halló ser verdad…” citado por PURIZAGA VEGA, Medardo. “Los pocras y el imperio incáico”. Pp. 78-79. En HUAMANI ORÉ, Felix “Carapo: de la parcialidad de los andamarcas a una comunidad rural de Víctor Fajardo. pp, 30-31.UNSCH.1978. Tesis de Lic.


doña Elvira Gallardo, los de Choquewarcaya de Juan Mañueco y los de Espite quedaban bajo la encomienda de Luís Riquelme y Diego de Romaní (11) que fueron esclarecidas durante la visita, de Juan Palomares de 1574. Pero se carece de información precisa de la encomienda de los pueblos andamarcas, posiblemente estaban dentro de la encomienda de Juan Palomino y Antonio de Oré (12).
Posteriormente, los pueblos lucanas andamarcas, como muchos otros grupos, serán reducidos a diferentes espacios, determinado por los españoles. De esta manera los habitantes de Kano y Willkarama, serán reducidos al pueblo de Huamanquiquia, como considera los documentos “… los indios que estan poblando en el asiento de Huamanquiquia (son) del asiento de Carapo” (13) aproximadamente en 1575-1576, años en que se masifican las reducciones. Los andamarcas de Kano y Willkarama, serán trasladados a un ambiente carente de recursos vitales, inapropiado, ajeno y muy difícil de enfrentar la nueva situación que empezaban vivir. “asi para su conversión y doctrina para su quietud y sustento por que adonde habían reducidos era una quebrada honda y de pocas tierras que no había suficiente para todo, y que pasaban dichos indios notables incomodidades y trabajos distantes al asiento de Carapo cinco leguas por punas y despoblados a las sementeras que padecían grandes miserias…” en esta situación los indígenas soportaron la maldición de ser vencidos, asumiendo las responsabilidades que emanaban los españoles. Obligados a pedir nuevas reubicaciones, donde las posibilidades sean mejores para poder asumir y cumplir con las diferentes disposiciones que los españoles pedían ser entregados.

LAS REDUCCIONES: UNA PLAGA Y ARMA MORTAL PARA LOS INDÍGENAS

Los planes contemplan poblaciones compactas donde se reunirá la población, idealmente de unos 500 tributarios, es decir unas 2500 personas que se reduzcan para la formación de un pueblo. Indudablemente, Huamanquiquia concentrará una población numerosa, donde las tierras escasean, como también la producción disminuye mientras los españoles no tienen tiempo que perder, deben hacerse ricos de inmediato; por consiguiente desde1564 controlaban y explotaban las minas del mercurio, en Huancavelica y para ello imponen un ritmo de trabajo insoportable. Como unas plagas mortales consumían las vidas indígenas al ser echados al servicio en la minas, al cual iban distancias enormes, cargados de sus comidas, a unos se les acababa llegando a las minas, a otros en el camino de vuelta, antes de llegar a su casa. Muchas veces otros indígenas eran detenidos algunos días mas, por mineros quienes los ocupaban en hacer casas y servirles de ellos, en donde acababa la comida y se morían en esas tierras ajenas, en las minas o en los caminos de regreso. Sirviendo como alimento para las aves carroñeras que hacían gran sombra al sol. En estos tiempos de explotación, de crueldad, y de malos tratos, la esperanza media de vida de un minero de la época fue de veinticinco años, donde los miserables castigos, miserablemente mataban por una esclavitud directamente ocasionada por unos puercos hambrientos que ansían la riqueza. Los impuestos eran desmedidos, sanguinarios que se convertían en asesinato económico. Después de las reducciones los andamarcas volvían a sus tierras, a producir para los tributos recorriendo grandes distancias “al asiento de Carapo cinco leguas por


(11) ARCHIVO COFOPRI. “Documentos históricos de Carapo”. Segundo libro, pp. 9-10.
(12) Vease. HUAMANI ORÉ, Felix “Carapo: de la parcialidad de los andamarcas a una comunidad rural de Víctor Fajardo. pp, 30-31.UNSCH.1978. Tesis de Lic.
(13) ARCHIVO COFOPRI. Título de Carapo. Leg. 02264. Cdno 2. Conflictos por tierras entre comunidades. Fols 3-4r. 1587.

punas”(14) y los tributos de los indios eran insoportables, a pesar de haber sido reducidos a tierras menos productivos, se cobraban sin ninguna consideración, cuando los indígenas no tenían mas productos que entregar, ofrecían hasta lo último que quedaba, quizá sus hijos y si no los haya, sólo podían ofrecer su vida. También cuando la vida está de malas, no hay nada que se apiada de la vida de los hombres. Los indígenas, serán azotados por las enfermedades, traídas por los españoles, al no tener buenas alimentaciones, al estar agotados por rotundos trabajos eran combatidos con facilidad, muriendo de hambre por que eran afectados familias enteras, al no poder curarse los unos a los otros marchaban donde la salvación los esperaba. Así se diezmaron poblaciones, quedando las tierras cada vez menos pobladas, por las plagas, los masacres y por los trabajos difíciles, donde los mantenía totalmente ocupados a los indígenas en ocho, diez meses o un año sin verse con su familia, y se llegaban a juntarse de tiempos prolongados, estaban poseídos por hambres insaciables, cansados, deshechos, molidos y sin fuerzas, entonces no había reproducción. Si aún nacían los niños eran desnutridos, por que las madres, con el trabajo y hambre no tenían leche. Mientras otros decidieron, al ver tanto sufrimiento, tomar siervas venenosas, abortarlos, cuidarse o marcharse de sus pueblos sin destino alguno, es que las reducciones conducieron a la esclavitud, y la reducción de los pueblos fueron las reducciones de los hombres. En estas circunstancias los andamarcas soportaron la hecatombe de la conquista, al ver sus situaciones empeoradas, al no poder pagar los tributos, por las tierras escasas que habían se vieron obligados a pedir nuevas reubicaciones, donde las posibilidades sean mejores para poder asumir y cumplir con las diferentes disposiciones que los españoles pedían ser entregados. Pero a donde, a donde, a sus tierras antiguas donde las posibilidades necesarias para la producción eran mayores.


LA TIERRA ES ÚNICA Y NADA COMO ELLA


Los andamarcas de Kano y Willkarama durante la visita de Don Diego Cantos de Andrada les “pidió y suplicó fuese servido mandar que los dichos indios se pasasen al asiento de Carapo…que… era de buen temple a donde tenía todas comodidades necesarios” (15) al recorrer dichas tierras terminó concederlos retornar a sus antiguas tierras “y por mi visto suso dicho justamente con los pareceres y autos de que de suso se ha hecho mensión… porque para entonces para los indios que allí vivían pareció tener comodidad en el dicho valle cinco leguas de muy buen asiento”(16).
Durante esta visita Cantos de Andrada, encuentra a los indios andamarcas de Aukimarca, que continuaban poseendo las tierras del asiento de Carapo. Como menciona “cuando yo los visité había en él la estancia de Aukimarca en la otra banda del río que dijeron tierras de sembrar todas legumbres, pastos para sus ganados y para el efecto de sus oficio pocos indios aunque unos u otros son de una parcialidad en cualquier parte que están pueden gozar de los unos y otras tierras por ser suyas ya los





(14) ARCHIVO COFOPRI. Título de Carapo. Leg. 02264. Cdno 2. Conflictos por tierras entre comunidades. Fol. 3. 1587.
(15) ARCHIVO COFOPRI. Título de Carapo. Leg. 02264. Cdno 2. Conflictos por tierras entre comunidades. Fol. 4. 1587.
(16) ARCHIVO COFOPRI. Título de Carapo. Leg. 02264. Cdno 2. Conflictos por tierras entre comunidades. Fol. 4. 1587.





EN LA PARTE SUPERIOR EL DISTRITO DE CARAPO Y LA PLAZA CENTRAL EN LAPARTE INFERIOR
que les mandé que se redujesen en el pueblo de Huamanquiquia por ser una parcialidad todos” (17). Es considerable, cuando los indios de Kano y Willkarama fueron reducidos a Huamanquiquia los indios de Aukimarka quedaron sin ser afectados, controlando sus tierras, por que todos ellos eran de una misma etnía. Recientemente cuando los de Kano y Willkarama tuvieron licencia para que “suban y repueblen en el, dicho sitio de Carapo” los indios olleros de aukimarcas serán reubicados al sitio de Carapo “y con eso no desamparan sus tierras y tendrían a mano los mecanismos para su oficio” (18). Pero los andamarcas de Kano y Willkarama, ya no volverán poblar sus viviendas que estaban en la cumbre de los wamanis, quedaran reubicados en la parte baja, en una quebrada tibia, bordeado por los ríos de Qillomayu y Qaracha. Lo mismo habría ocurrido con los de Manchiri recientemente serán ubicados, a una quebrada honda, accidentado, a la banda derecha del río Qaracha, donde actualmente queda ubicado. Por ello durante la colonia mostraran constantemente sus incomodidades por su ubicación geográfica. “nosotros estamos cargados con mitas, tributos i especies por haber quedado retrasado muchos indios en dicho nuestro pueblo de Manchiri; i hay para la paga de todo lo dicho arriba del servicio del rey nuestro señor nos falta una vez tierras i chacras de sembrar por estar nuestro pueblo fundada en una quebrada de peñas vivas” (19).
Durante esta reubicación, el 1 de junio de 1587 se da la fundación española de Carapo, por un mandato del virrey don Hurtado García de Mendoza, Márquez de cañete quien ordenó y autorizó a don Esteban Benavente, corregidor de la provincia de Vilcashuamán. Fue fundado por el español Álvaro Ruiz Navamanuel, con la participación del cacique de Carapo, don Cristóbal Apuyanqui Curichinchay y el alcalde don Alonso Pencales Curicabana. Por comodidades para sus sementeras y por tener tierras para sembrar toda clase de cereales, legumbres y pastos para sus ganados. Juntamente con los indios de la estancia de Aukimarka, con una población reducida de indígenas entre 28 a 30 habitantes (20), quienes fueron aquellos que retornaron del pueblo de Huamanquiquia, los que pudieron sobrevivir, el choque de las primeras reducciones. empezando vivir en un pueblo “de forma español con si iglesia, plaza, casas de cabildo y de sacerdote; cárcel, hospital, y todo lo demás necesario dando y preparando a cada indio tributario, viejos viudas y huérfanos sitio y solar donde hagan y tengan sus casas de habitación y estén todos juntos congregados, y sean doctrinados las cosas de nuestra santa fé, católica y se les administren los santos sacramentos por su cura haciendo cerca de la reducción y población la que comienza al servicio de Dios nuestro señor y de su majestad y buena conservación de los naturales” (21). indudablemente empiezan establecerse las relaciones entre vencedores y vencidos en el desarraigo que ha roto todo lazo directo, de propios españoles e indígenas quienes empezarían vivir en la pérdida de sus referencias, descontextualizado a las practicas y creencias locales, adoptando la forma extrema del desengaño, que acarreaba una pérdida del sentido y a la vez una pérdida de legitimidad. Y allí es donde empieza los mestizajes






(17) ARCHIVO COFOPRI. Título de Carapo. Leg. 02264. Cdno 2. Conflictos por tierras entre comunidades. Fol 4. 1587.
(18) ARCHIVO COFOPRI. Título de Carapo. Leg. 02264. Cdno 2. Conflictos por tierras entre comunidades. Fol. 4r. 1587
(19) ARCHIVO COFOPRI. Título De Manchiri. Leg. Sin legajo. Sin número. Juicio seguido de manchirinos frente a los huamanquiquianos. Fol. 24. 1619.
(20) Véase revista “Julio Sotelo Vasquez”. Promoción 2000 del colegio Hipólito Unanue-Carapo.p. 42.
(21) ARCHIVO COFOPRI. Título de Carapo. Leg. 02264. Cdno 2. Conflictos por tierras entre comunidades. Fol. 4r. 1587.
que son el resultado de la lucha entre la cultura europea colonial y la cultura indígena, donde los elementos opuestos de las culturas en contacto tienden a excluirse mutuamente, a conjugarse y a identificarse (22) este enfrentamiento es lo que permite la emergencia de una nueva cultura, nacida de la interpretación y de la conjugación de los contrarios.
En este mundo de mezclas (23) y mestizajes, una vez establecida las reducciones comienza a germinar la occidentalización.

OCCIDENTALIZACIÓN

La occidentalización encubre el conjunto de los medios de dominación introducidos en América por la Europa del renacimiento: la religión católica, los mecanismos del mercado, el cañón, el libro o la imagen. Adoptando formas diversas, a menudo contradictorias y a veces incluso abiertamente opuestas, puesto que fue un tiempo material, política, religiosa, movilizando grupos, monjes, juristas, conquistadores para la conquista espiritual y artística (24) evidentemente instaurada las reducciones germina una nueva cultura entre lo accidental y lo andino.

CAMBIOS SOCIALES

Las reducciones, a permitido el surgimiento de una nueva estructura arquitectónica, siguiendo un modelo Standard, con calles angostas, pero derechas, cortadas en ángulos rectos, formando todo el conjunto un plano de ajedrez, reservándose un espacio central para la plaza mayor, en cuyos contornos se debía levantarse, la casa del cabildo, una iglesia, quedando lo restante del vecindario distribuido en barrios. Todas las casas debían tener por lo menos, teóricamente, un corredor para dormir, un cuarto para granero, una cocina lateral y un patio cuadrangular, con paredes de piedra o barro, techados con paja y en pocas oportunidades con teja, allí vivían y criaban animales domésticos como gallinas y cerdos que la mayor parte del día deambulaban por la calles (25). Se había dejado la estructura andina, de vivir en las partes altas, con construcciones circulares, semejantes a los panales de abejas. En esta reestructuración, en la parte céntrica, vivían los vecinos notables, entre españoles, los caciques o el varayuq, a las afueras, al contorno del pueblo, los indígenas, asistiendo permanentemente a las misas, bajo la tutela de los españoles y los curas, encargados de la evangelización. Acompañando una política de uniformización de la lengua y de ley, siendo el castellano, la herramienta de la administración, la lengua de los vencedores, de los mestizos e igualmente de los notables indios. Poniéndose en cumplimiento los decretos que se destinaban para ser aplicadas donde el derecho castellano o mejor el derecho indiano regentaba la vida cotidiana, definiendo las relaciones del individuo y del grupo con el estado, como considera el jesuita José de Acosta quien resume la uniformización del derecho de la siguiente manera: “la multitud de los indios y de los españoles forman una sola y misma comunidad política y no dos entidades políticas



(22) AGUIRRE BELTRAN, Gonzalo. “El proceso de aculturación”. Citado en GRUZINSCKI, Serge. “El pensamiento mestizo”. Biblioteca del presente. México 1998,p, 45.
(23) En un sentido simplista de la palabra, mezcla es el resultado de una unión, es juntar, incorporar varias cosas obteniendo una homogeneidad total o aparente. Considero las mezclas sociales como pasaje de lo homogéneo a lo heterogéneo, de lo singular a lo plural, del orden al desorden. Que se ha generado en el contacto de lo español y andino. Por lo tanto la idea de mezcla acarrea connotaciones y apriorismos.
(24) GRUZINSCKI, Serge. “El pensamiento mestizo”. Biblioteca del presente. México 1998,p, 94.
(25) ESPINOZA, Waldemar. “La sociedad andina colonial”. Citado en Historia del Perú. Edit. Juan Mejía Baca. Lima, 1985.p, 224. T. I.

distintas una de otra, pues todos tienen el mismo rey, un solo tribunal les juzga, y no hay un derecho diferente para unos y para otros, sino el mismo para todos”(26) así en la dulzura encantada del ande, en las entrañas de las cordilleras, bajo el sublime encanto,
entre verdes y floridos el pueblo de Carapo, empezaría con los nuevos desafíos, en esa quebrada tibia, amparado por el celoso Calvario y Qoñani, levantando los sueños de propios y extraños por esas campanas gigantes y sonoras. Albergando los verdes campos de maizales, frutales y el sentimiento de los carapinos, de estos hombres de alma dialogante “que acoge todo lo que les enseña con docilidad y facilidad, sin discutir, replicar, dudar o resistir” (27) por eso se llaman hombres de la costa chica, por ser aculturados y buenos dominadores del castellano.

CAMBIOS TERRITORIALES Y POLÍTICOS

A lo largo de estas transformaciones el territorio de los andamarkas, serán reducidos, quedando fraccionado en territorio del Pueblo de Carapo y Manchiri, sin tener ninguno de ellos acceso común, como en los tiempos prehispánicos cuando ambos pertenecían a la misma parcialidad, quedando como única fuente verídica, dentro de las instituciones españolas, los títulos territoriales que empiezan determinarse, y si único fuente de defensa y posesión de los indígenas se convertirían los documentos, por ello, los indígena los aman, los cuidan como también aprenden situarlos de acuerdo a sus conveniencias. E inmediatamente las reproducciones de las instituciones españolas tejieron redes que se extendieron rápidamente al conjunto de las posesiones españolas. Los pueblos reducidos, se hallaban en una nueva visión de la vida social y política que se plasmaba en la introducción del cabildo indígena, elegido anualmente, competían todas las facultades de gobierno interno, incluido los asuntos judiciales de primera instancia, donde a la cabeza se encontraba el alcalde, algunos regidores, los carceleros, un pregonero, escribano y el representante de la iglesia. Tampoco en este aspecto no se ignoraron las estructuras del poder anterior, en cada ayllu representaba un regidor, y solían elegir a las nuevas autoridades curacales, sin dejar de lado a los propios varayuq. Estas autoridades estaban obligadas mantener el orden dentro de la ciudad, y la representatividad frente al estado español. Dando cumplimiento a las ordenanzas municipales, la limpieza de las calles, organizando las festividades religiosas y fundamentalmente conduciendo a los indígenas, a la convivencia del estilo español

LOS CAMBIOS RELIGIOSOS

Los vencidos tenían que abjurar de sus creencias. A todos se les tenía por idólatras, ya fuesen victimas del diablo u olvidados por la revelación. Todos por consiguiente, fueron obligados a convertirse como lo habían sido los moros de Granada. Los indios solo podían elegir entre dos posesiones de inferioridad: o se someten por su propia voluntad
y se vuelven siervos, o serán sometidos por la fuerza. Es que los indios son inferiores, pues los españoles deciden las reglas de juego y ellos son los que hablan mientras los





(26) Véase TODOROV, Tzvetan. “La conquista de América: el problema del otro”. Siglo XXI editores. Buenos Aires. 2003.
(27) ViVEYROS DE CASTRO, Eduardo “El mármol y el arrayán: nuestra inconstante alma colectiva”. En BURGA, Manual “Historia y los historiadores en el Perú”

indígenas escuchan. Por lo que son considerados sodométicos, estólidos, alocados, bestias brutas, abominables en vicios, que comen piojos y gusanos crudos, que no tienen arte ni maña de hombres (28). La integración política de los pueblos exigía la cristianización como un modo de existencia antes que un conjunto bien definido de creencias y rituales que englobaba la educación, la moral, el arte, la sexualidad, las practicas alimenticias y las relaciones de alianzas por ello la cristianización constituyó un eslabón esencial de la occidentalización del mundo andino.
Para una buena cristianización, eficaz y solvente, los curas y los sacerdotes elaboraron extraordinarias estrategias para someter a los vencidos. Su ley y hacer de ellos cristianos. No pudiendo construir en los andes, gigantes catedrales, conventos al estilo de la arquitectura europea como en Huamanga, Trujillo o Lima, se bastaron con una iglesia adecuada para una población reducida, donde numerosos cristianizadores anclaban por los andes, constituyendo a las poblaciones a las misas, a la festividad de las diferentes costumbres andinas, arropados de fe católica, de ese manera los indígenas, se veían dispuestos y preparados a abandonar la idolatría y recibir la palabra de Dios y la anunciación de la verdad. Ciertamente como anuncia Las Casas el rasgo más característico de los indios es el parecido que tiene con los cristianos, son obedientes y pacíficos. Que buenamente colaboran al trabajo de los curas, quienes implantan la festividades religiosas a lo largo del año, y es muy notable en la sociedad carapina, el enrraisamiento profundo de la religión, destaca, la semana santa, que inicia, con la via crusis, donde la población se reúne a la iglesia aproximadamente las dos de la mañana, para rememorar con cánticos, todo el sufrimiento de cristo durante la marcha al calvario, entre niños y adultos acuden para participar en las catorce estaciones. Los niños se adoran todo el recorrido, frente a una imagen de cristo crucificado que es acompañado por dos cetros en vela encendida que portan cada niño, mientras los adultos acompañan con cantos y rezos a viva voz, que dirigen la cantoras con melódicos sonidos, de un piano, llamado por los naturales melodio, que están en un segundo piso en la entrada de la iglesia. Después del recorrido de las catorce estaciones, este acto religioso termina, con los castigos, a todos los asistentes por una persona mayor, considerando ayuda al cristo en sufrimiento. Esta asistencia es de dos veces a la semana en los días martes y viernes. Considero que estas actividades, se han venido implementando, con las reducciones, a esfuerzo propio de los cristianizadores y también poco a poco nacieron las cofradías, que cada santo posee tierras, que son usufructuados, por personas recién casadas o familias de escasos tierras, con finalidad de pasar el cargo durante la fiesta del santo. En el mes de junio se celebra la fiesta patronal de San Juan bautista el patrón del pueblo, con paseo de caballos briosos, a sonido de herrajes y elegantemente adornados, conducidos por los capitanes, que portan las espadas como de los conquistadores por las calles principales del pueblo. Con su corrida de toros al estilo peninsular. Que todo esto evidencia la occidentalización de los pueblos indios. En el mes de agosto, en la fiesta del agua se sobrepone la virgen de la asunción, en una festividad competitiva entre el barrio abajo y arriba. Así podemos mencionar algunas festividades religiosas que fueron impuestos en este afán de la cristianización.
A esta conquista de las mentes se añadió una conquista de los cuerpos, destinada a someter a la familia, el matrimonio y las costumbres más íntimas a las normas universales de la iglesia. Desde los comienzos de la conquista, la difusión del matrimonio cristiano pareció el modo más eficaz de obtener una cristianización profunda y rápida en los pueblos. Posteriormente definiéndose y adaptando el sistema


(28) Véase TODOROV, Tzvetan. “La conquista de América: el problema del otro”. Siglo XXI editores. Buenos Aires. 2003.

de valores, de ritos y de conductas que debían regir esta nueva unión en la vida conyugal. Con la monogamia católica, y un código único, uniforme bajo derechos escritos, impartido en todas las partes del territorio vencido. Constituyendo a los indígenas a las confesiones por algunos actos que estaban emanados fuera de las convivencias cristianas.

LOS CAMBIOS ECONÓMICOS

Las reducciones fue también estrategias económicas, bajo una concentración de la población fue más factible el control de los indígenas tributarios y la disposición para los trabajos dentro de las minas, los obrajes y servicios domésticos que se brindaban al español. Pero para la sociedad indígena, fue un rompimiento de sus antiguas formas de explotación de la tierra, con la delimitación territorial los pueblos andinos, no tendrán acceso a la diversidad ecológica, se quedarán limitados en sus territorios determinados, muchos de ellos dedicados a la ganadería o la agricultura, como el caso de los carapinos, quienes quedarán usufructuando las quebradas fértiles, con pocos accesos las zonas altas, mientras los manchirinos, con mayores territorios alto andinos y poquísimos espacios cultivables. Además los territorios más cercanos al núcleo urbano, que además solían coincidir con las tierras de mejor calidad y de mayor intensidad de uso, eran destinados para el aprovechamiento productivo para pagar los tributos, mientras las tierras comunales eran de exploración colectiva para cubrir los gastos que afectaban al pueblo como corporación. Y las tierras de baldíos comunales correspondían generalmente a terrenos de uso no agrícola donde la población podían acceder libremente a recursos y aprovechamientos para su modo de vida. Todas estas poblaciones reducidas estaban obligados a pagar los tributos en dinero y espacies como lo ordenaban el estado español. Las poblaciones indígenas de Carapo y Manchiri, implementaron a sus recursos agrícolas diferentes productos que llegaron adaptarse como la cebada, el trigo y las frutas entre ellos los duraznos y los manzanos. En la ganadería adoptaron la crianza del ganado vacuno, los caballos, burros y los cerdos.

CONCLUSIÓN

Las reducciones saciaron las necesidades de la codicia y el homicidio religioso constituyéndose en el encaminador de las torturas y la esclavitud indígena, con la concentración de numerosos grupos indígenas en poblados mayores. Este proceso no se desarrolló como es las disposiciones del estado, o como en las consideraciones de otros autores, que debían ser reducidos los pueblos, tomando en cuenta todo los recursos necesarios para la formación de los pueblos. Fue sin duda una ejecución improvisada que planeada, cumplida como venga en el menor tiempo por las autoridades españolas, para solucionar necesidades puntuales, como tener mayor número de mano de obras y la cristianización como actividades que se priorizaban en la época colonial. A razón de las improvisaciones los grupos étnicos, serán afectados, por ser reducidos a tierras que no conservan los recursos vitales para la producción, mientras las autoridades españolas seguían cobrando los tributos, sin importarle los medios geográficos, por ello muchos grupos como los andamarcas, pidieron licencias para retornar a sus dominios anteriores, quedando los andamarcas, reubicados en los pueblos actuales de Carapo, Manchiri y Huamanquiquia, este último quedó poblando las actuales tierras que hoy se ubican en ella, Concretado esta actividad reduccionista, se implemento con la occidentalización de los pueblos indígenas.

BIBLIOGRAFÍA


EARLS, Jhon e Irene Silverblatt
1980 “Ayllus y etnías en la región de Pampas-Qaracha. El impacto del imperio incaico”. En Investigaciones. UNSCH. pp. 267-280.
1981 “Patrones de jurisdicción y organización entre los Qaracha- wancas: una reconstrucción arqueológica y etnohistórica de una época fluida”. Investigaciones.UNSCH. pp. 56-87.
GALDO, Virgilio
1993 “Ayacucho: conflictos y pobreza. Historia regional. Siglo XIV-XIX”.
UNSCH.
GONZALEZ CARRÉ, Enrique; Pozzi Escot y Cirilo VIVANCO
1987 “Los chancas: cultura material”. UNSCH.
1987 “Área histórica chanca”. UNSCH.
GONZALEZ GALINDO, Marcial
1983 “De cofradía a empresa comunal de Huancasancos”. 1953-1981
UNSCH. Tesis de Br.
GRUZINSCKI, Serge.
1998 “El pensamiento mestizo”. Biblioteca del presente. México.
HUAMANÍ ORÉ, Félix
1978 “Carapo: de la parcialidad de los andamarcas a una comunidad rural de
Víctor Fajardo. UNSCH. Tesis de Lic.
ISBELL, William
1968 “Arqueología del río pampas: visita de Sarhua”. Lima.
1973 “Un pueblo rural ayacuchano durante el imperio wari”. Lima. XXXIX
. Congreso americanista 1970. Actos y memoria. Vol. III.
LUMBRERAS, Luís Guillermo
1961 “Sobre los chancas”. Lima. Actas del II congreso nacional de historia
Del Perú. T. I.
1962 “La cultura wari”. Lima. Etnohistoria y arqueología. UNMSM. Vol. I.
1976 “Las fundaciones de Huamanga: hacia una prehistoria de Ayacucho”.
Lima. Editorial nueva educación.
PURIZAGA VEGA, Medardo
1968 “Los pocras y el imperio incáico”. Ayacucho. Revista wamani, año II.
Nº 02.
1972 “El estado regional en Ayacucho”. Editorial Yachaywasi.
QUISPE, Ulpiano
1969 “La herranza en las comunidades de Choque warcaya y Huancasancos. UNSCH. Tesis de Br.
ROSTWOROWSKI, María
1993 “Historia del tawantinsuyo”. IEP. Lima.
SALAS, Mirian
1999 “Estructura colonial del poder español en el Perú: Huamanga
(Ayacucho) a través de sus obrajes. XVI-XVIII”.PUCP. Lima.T.I.
1979 “De los obrajes de Canaria y Chincheros a las comunidades
Indígenas de Vilcashuamán XVI”. Lima.


STERN, Steve
1987 “Los pueblos indígenas del Perú y el desafío de la conquista española:
Huamanga hasta 1670”. Alianza Editorial. Madrid.
TODOROV, Tzvetan
2003 “La conquista de América: el problema del otro”. Siglo XXI.
Editores. Buenos Aires.
URRUTIA CERRUTI, Jaime
1985 “Huamanga: región e historia 1536-1770”. UNSCH.
ZULOAGA RADA, Marina
2003 “Las reducciones: transformación del territorio y vida social en los
Andes”. En Territorio, cultura e historia. IEP. Lima. Pp.87-94

FUENTES ARCHIVÍSTICAS

He trabajado fundamentalmente en el archivo de COFOPRI, antiguo PETT. Principalmente para ver los títulos de fundación de los diferentes pueblos de la cuenca de Qaracha.

Titulo de Carapo.
Título de Huancasancos.
Título de Lucanamarca.
Título de Sacsamarca.
Título de Taulli.
Título de Manchiri.
Título de Sarhua.
TÍtulo de Huamanquiquia.
Relaciones geográfica de indias. t. I.